2 enero 2018 : San Serafín de Sarov
Serafín de Sarov nació en un pueblecito cerca de Moscú en 1759. Ordenado sacerdote en 1793, vivió como ermitaño en un bosque. En 1825 empezó a recibir a la gente y se hizo famoso como padre espiritual y taumaturgo.
Invierno´17 : Una visita
Santana, las doce y media, en el comedor, martes y luna llena. Acabamos de llegar del Mercado de los martes. No hace mal día, pero se agradece el calorcito del hogar. Un año que da la cara y se irá desarrollando poco a poco, como todo en este mundo.
-Ayer no dijiste ni mu, Donato.
-Cuando iba a escribir, llegó la visita, Fusciano.
-¿Qué visita fue esa, Donato?
-Después de la Misa de doce en el Convento, vinieron mi sobrina, su marido Pedro, mi cuñada Juana, y las hijas del juez, amigas suyas, a ver el Belén. Creo que estaba concertada la visita. Comprenderás que antes es Dios que los santos: dejé la empresa de escribir y anduve con el grupo oyendo piropos a cuanto veían. Mi hija y mi mujer iban delante; Pedro y yo detrás. Una hora de ver, de hablar y de tomar el aperitivo que mi hija había preparado en la cocina.
Me contaba Pedro que su padre nació, como yo, en el año 33 del siglo pasado, y que se encuentra bien. “Muchas mañanas madruga y me ayuda en el horno”, me dijo. Se llama Martín y ha trabajado en el campo toda su vida.
Martín y yo conocimos las mismas historias, porque el camino fue el mismo: República, Guerra Civil, Postguerra, etc., etc. Vidas paralelas pero distintas. Cada uno tiene una vida por recorrer. Nadie vive la vida de otro, ¿te habías dado cuenta?
Hasta habiendo nacido en el mismo año, uno aquí y otro allí; uno con unas cosas y otro con otras; cada uno tiene que dar cuenta al final de su historia personal. Nadie más cerca que los de una misma generación, que ven lo mismo, oyen las mismas canciones y participan de la misma política. Y, sin embargo, cada cual con sus problemas que afrontar, distintos siempre a los otros.
Los que nacieron antes que Jesucristo eran tan personas como nosotros; pero ellos tenían su vida que atender; los que vivieron luego, como Cervantes, Campoamor o nuestros abuelos, lo mismo: cada cual con modas y modos nuevos, únicos, que vivir, como nosotros.
Pero con los miles y millones de seres humanos que han ido naciendo, nadie ha vivido los problemas del vecino. Martín, si ha hecho bien su vida, felicidades. ¿Te fijas que cada uno al nacer trae como un edificio que construir? ¿Una misión u obra que dura lo que dura su vida? Si la realiza y con nota, será premiado. “Ven a gozar de la Gloria que te aguarda”, oirá. Y, por el contrario, aquel que se desentiende de la obra por hacer, oirá luego: “¡Fuera, no has merecido el premio que te guardaba!”.
De Astronomía
Nuestro Sistema Solar forma parte de una Galaxia, la única que hemos visto desde dentro. La Vía Láctea siempre la hemos conocido, aunque, naturalmente, en la antigüedad nadie sabía de qué se trataba. Aparece como una franja blanquecina que cruza el cielo, y por eso la llamamos “camino de leche”.
Francisco Tomás Ortuño
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