16 enero 2018 : Martes, San Marcelo
Invierno´18 : “Obsesiones” –Cuento-.
Murcia, las seis y diez. Un pelín más de tarde, pero casi oscuro fuera. “Esta noche tiran carretillas y encienden hogueras”, dice mi mujer, que piensa en otros tiempos de Jumilla. “Aquí, por barrios, harán lo mismo”, respondo yo.
¿Quién no recuerda las noches de las hogueras en las calles y de quemar lo que no servía en las casas? Y de paso, los truenos y las carretillas que tiraban los mozos a las mozas. “¡Qué son de salvao!”, gritaban estas, provocativas, desde su ventana.
Mis vecinas eran “Las Caseras” y eran muchas hermanas –Esperanza, Antonia, Caridad, María…-; sus pretendientes competían esa noche en arrojo y temeridad. Cada uno llevaba un saco lleno. Una carretilla se coló por la ventana y armó la de San Quintín.
He encontrado, Cornelio, un Cuento que buscaba tiempo ha; y como es mío, te lo copio, aunque sea en etapas: Se titula “Obsesiones” y dice así:
Onofre no dormía, no vivía: Su preocupación alcanzaba cotas patológicas. Y en su casa se dieron cuenta.
-¿Qué te pasa, Onofre? –le preguntaba su mujer-. Te veo distraído, como en otra parte, no respondes cuando te llamo, estás como flotando en una nube. Y como Onofre no diera explicaciones, la mujer visitó al médico.
-Debe de ser una obsesión –le comentó el galeno-; hay obsesiones que enajenan, que enloquecen, y ni el que las sufre sabe que las padece.
-¿Y son graves las obsesiones, doctor?
-Pueden producir incluso la muerte –añadió el médico.
-No me asuste, por favor. ¿Y qué puede preocuparle así? En casa hacemos vida normal como siempre –siguió la mujer.
-Las obsesiones aparecen en cualquier momento, señora, como otras enfermedades; y cuando dan la cara, hay que ponerles remedio.
-Yo quiero que venga a verlo a usted y que él le cuente lo que tanto le preocupe, porque mi Onofre no es el mismo: de un tiempo a esta parte no sale de casa ni habla con nadie; como le digo, está con la vista perdida y no escucha si le hablan.
-Dígale que venga a mi consulta –terminó el médico.
Engracia, que así se llamaba la mujer de Onofre, no encontró resistencia en su marido para visitar al médico. Como si le diera lo mismo una cosa que otra o no le importara en absoluto, aceptó a la primera. Concertados día y hora, él solo fue a la consulta.
-¡Hola, Onofre´-dijo el facultativo-. ¿Qué lo tiene ensimismado, como alejado de su entorno? ¿Puede contarme lo que le preocupa?
Y Onofre se sintió bien hablando con don Emilio, y diciéndole como en confesión que desde que había aparatos que a distancia abrían puertas y coches no pensaba en otra cosa.
-Eso es fruto de la ciencia, Onofre –le dijo el médico-. Hay que superar los miedos, hay que sobreponerse.
Continuará.
De Astronomía: Estrellas
Una estrella es una esfera luminosa de plasma (1) que mantiene su forma gracias a su propia gravedad. La estrella más cercana a la Tierra es el Sol. Otras estrellas son visibles a simple vista desde la Tierra durante la noche, apareciendo como una diversidad de puntos luminosos fijos en el cielo debido a la inmensa distancia de la misma.
(1) Plasma: Estado de la materia.- Estado fluido similar al estado gaseoso, pero en el que determinada proporción de sus partículas están cargadas eléctricamente. El plasma tiene características propias que no se dan en los sólidos, líquidos o gases, por lo que es considerado otro estado de agrupación de la materia.
Francisco Tomás Ortuño
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