9 enero 2018 : San Gregorio X
Nace en Córdoba, el año 800. Ejerció su labor pastoral en su ciudad natal, distinguiéndose por su consuelo a los cristianos perseguidos y por sus escritos. Arrodillado y en oración fue decapitado el 11 de marzo del 859.
Invierno´ 18 : Situaciones
Murcia, donde mismo ayer contaba lo de Herodes y los Reyes Magos. Son las seis de la tarde, ya casi noche. Tengo que escribir con luz eléctrica si quiero verme escribir. Ahora a crecer el día.
-Y la mañana, Eusebio.
-Y la mañana, que eran las ocho cuando fui a Inacua y no veía. Ahora cada día un par de minutejos más repartidos entre la mañana y la tarde.
Ayer fuimos a los funerales del padre de un amigo de mis hijos –los amigos de mis hijos son amigos nuestros- en San Bartolomé. Dicen que ha estado meses en coma: sin hablar ni abrir los ojos pero respirando. Cuadro infausto para la familia.
-¿Y cómo se puso en coma, Eusebio?
-En una caída poco afortunada y un golpe en la cabeza. “¡Juan, Juan!”. Pero Juan no se movía. Y así meses esperando que saliera de su maldito desmayo. Y al final se murió.
-Algo así le pasó al marido de una prima mía: solo movía un dedo para comunicarse. “¿Me escuchas?”. Y movía el dedo índice para decir “sí”; “¿puedes levantarte?”, y no movía su dedo. Situación triste donde las haya.
-¡Cuántas formas de presentarse la Muerte, Eusebio!. Que todo no es dormir y despertar. Por eso yo temo más a cómo que a cuándo cruzar el río.
-No me hables de ríos, que he visto en la sobremesa, en “Grandes Documentales”, escenas de muertes que me han impresionado.
-Cuenta, cuenta.
-Por África del Sur, manadas de ñus cruzaban un río y los cocodrilos los esperaban para alimentarse con los que cazaban. Una guerra es la vida animal como la humana. Me refiero al paso del Rubicón.
-Explícate mejor, Eusebio.
-¡A la Muerte, narices, a cómo será la Muerte que nos espera agazapada en una esquina. Si pudiera elegir, sería como un sueño que no la sintiera llegar. Ya lo escribí en unos versos: “¿Cuándo será que venga doña Tormento…?”, “¿Cómo será que venga…?”.
Y en la Iglesia de San Bartolomé pensaba yo también en los pobres indigentes que no tienen casa donde dormir.
-¿Y qué pensabas?
-Pues que Jesús abriría las puertas de todas las iglesias para que no durmieran fuera los “sintecho” en noches tan frías como la de anoche.
-¿Y si se llevan cosas de valor como el Sagrario, la Patena o el Copón?
-Pienso que no lo harían; pero podía haber alguien que vigilara. Y hasta les compraría colchones y pondría calefacción. ¿No son hermanos nuestros? ¿Quién mejor que la Iglesia para acogerlos como hijos poco afortunados. Yo lo pensaba y me parecía ver a Jesús aplaudir.
De Astronomía
Saturno:
Es el sexto planeta del Sistema Solar, y el segundo en tamaño después de Júpiter. El único con anillos visibles desde la Tierra. Cerca del ecuador de Saturno, el viento sopla a 500 kilómetros por hora.
Los anillos de Saturno son trozos de hielo,, polvo y piedras. Algunas de estas partículas son tan pequeñas como granos de sal mientras que otras son tan grandes como rascacielos.
Francisco Tomás Ortuño
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