Ir al contenido principal

De gitanos.

28 agosto 2017 : Lunes, San Agustín

Verano 17 : De gitanos

     Santana, las doce y cuarto, en el comedor. Hoy el sol no da la cara tampoco; el cielo está cubierto de norte a sur y de este a oeste, pero de llover ni una gota. Lo que sí hace es viento, un viento –aire en movimiento- que no cesa; iba a decir huracanado. El molino de la terraza tiene trabajo.
     El castrador de pinos -¿he dicho una barbaridad?- acaba de llamar para decir que con este tiempo no subirá esta tarde a cortar las ramas que sobran a los pinos. “Pues muy bien que me parece –le he dicho-; cuando Eolo se duerma, vienes con la sierra”.

    Ayer me dijo un buen amigo, por Correo electrónico, que un gitano exclamó: “Señor, no te pido que me des; solo que me pongas donde haya”.
     -Los gitanos son gente especial, sin duda, y ellos lo saben.
     -¿De dónde proceden?
     -Unos dicen que de Egipto; otros que de la India. Su idioma es el caló. Les gusta viajar con mulas de unas regiones a otras.
     -Eso era antes, Antón, que ahora hacen vida fija en barrios de Murcia y de Granada y hasta en pueblos como Jumilla. Venden ropa y son gente noble y buena donde las haya.
     Cuando yo era joven, conocí a un gitano que jugaba al fútbol con el equipo local. Se llamaba Pichi y pretendía a una chica llamada Estrella. Paseaban como otras parejas todas las tardes por el jardín de la Glorieta. Pero la familia de la joven se opuso a que siguiera su relación con un gitano. Y dicen las malas lenguas que la encerraron con llave para que no saliera más. Otros dijeron que la llevaron a un Convento.
     Con los negros ocurría algo parecido. Se veían pocos por pueblos y ciudades. “Madre, he visto a un negro por la calle”, decíamos de uvas a peras. Y ahora a cada paso te tropiezas con uno o varios en cualquier lugar.
     Pero distintos sí son los gitanos de los castellanos o payos. Al Colegio de San Andrés, en Murcia, iba una niña gitana, de unos diez años, a la Clase de don José María Aparicio, q.e.p.d. Me decía el maestro que iba a enfermar por esta niña y sus maneras.
     -¿Qué hace la niña? –le preguntaba yo.
     -Pues que se sube a la mesa cuando los demás están callados y empieza a cantar y a bailar.
     -Le dirás que no vuelva a hacerlo.
     -Pues sí, pero como si le hablara a la pared. Y lo malo es que va su madre con otro churumbel en la barriga.

                                             Francisco Tomás Ortuño 

Comentarios

Entradas populares de este blog

De incendios.

24 junio 2017, sábado, San Juan Seguiré contando : de incendios Murcia, viernes, las diez. Barrunto que pronto nos iremos a gozar del fresco santanero. ¿Esta tarde? ¿Mañana? El domingo tenemos mesa y mantel en el Restaurante Pío XII toda la familia, que es decir mis cinco hijos, mis cuatro nueras y mis trece nietos. -¿Qué se celebra esta vez? -Por el calendario, yo diría que el “cumple” del abuelo. -Ochenta y…? -Cuatro. Ni yo me lo creo pero es así. Resta a 2017 el año de mi nacimiento, 1933, et… voilà. -¡Qué lejos se va quedando! -Como dice la canción… Pero todos vamos en el mismo tren, y corre igual para todos: nadie se queda atrás esperando en la estación a que pase a otro año. -Tú decías que la familia debía reunirse de vez en cuando para saber los unos de los otros y, si cabía, ayudarse. -¿Qué mejor modo para contarse los primos sus andanzas?: “Yo empiezo este año el bachillerato”. “Yo me he colocado en una empresa a trabajar”. “Yo me casé con un bolivian...

De periodistas.

Murcia,    3 Marzo 2017    San Ricardo, 93 por 272 Sigo contando…    De periodistas              -Los periodistas, Donato, no debían opinar en los periódicos; solo contar y punto. No decir si    lo que cuentan es mejor o peor, bueno o malo, sino ser objetivos y decir lo que estén seguros que haya ocurrido.              -Agradecidos debemos estar a los periodistas, Demetrio: desde    casa, tomando café, llueva o nieve, haga frío o calor, sabemos lo que ocurre por el mundo. Ellos han tenido que madrugar para llevarle las noticias.              -Pero eso no les da derecho a verter sus propias opiniones. La misión del periodista no es otra que dar la noticia, Donato. Cada persona debía dedicarse solo a su trabajo: el panadero a vender pan, el relojero a v...

De enfermedades.

9 mayo 2017    Martes, San Isaís, profeta Seguiré contando    : de enfermedades Murcia, las cinco y cuarto de la tarde, en la habitación 310 de “La Vega”. Una señorita entra a dejar la merienda a los enfermos. -¿A qué enfermos te refieres? -A los que ocupan las habitaciones de este hospital de Murcia, Hilario. Nadie está aquí por gusto, que si está es pòr necesidad –“Por necesidad batallo, -y una vez puesto en la silla, -se va ensanchando Castilla –delante de mi caballo. Perdón-. -Explícate mejor, Silverio. Ayer en Santana y hoy en “La Vega”, ¿cómo es eso? -Pues que ayer, cuando volvimos de Santana, mi esposa y mi    hija decidieron traerme a este rincón hospitalario para que me vieran en Urgencias. -¿De qué? -Si dije que me trabucaba al hablar y que me encontraba torpe en los andares, fue suficiente para que en vez de ir a Federico Balart vinieran aquí. Como conducía Lina, no hubo forma de ofrecer resistencia. -“¿Qué le pasa?”, dijo...