2 agosto 2017
Verano 17
Santana y miércoles, las seis y media de la tarde, Ntra. Sra. de los Ángeles. ¿Tendrá algo que ver el santo con el viaje de Lina a Murcia? Se fue después de comer para volver mañana. El que la lleva la entiende. Ella sabrá lo que bulle por su cabeza.
Sí, el verbo bullir existe y significa “hervir el agua” o “moverse mucho algo sin parar”. En este sentido lo tomo yo cuando digo que ella sabrá lo que bulle por su cabeza.
Francis lo tendrá más claro: viene a la Misa de ocho días que llaman, por la muerte de Eugenio Santos, padre de su amigo Javier. Viene de Murcia exprofeso a cumplir con el amigo.
Estos lazos de amistad que se crean, es muy importante mantener. ¿Cómo se producen? Para mí que las almas tienen sus razones que a la razón escapan.
Te conté una vez que en el Cuartel, cuando se hacía “la Mili” o Servicio Militar, se formaban grupos de dos, tres o cuatro soldados, que sentían igual, que eran como gemelos, participaban de los mismos gustos y diversiones.
Pronto se buscaban y salían juntos sin saber ni preguntarse de dónde procedía cada uno ni cuál era su profesión u oficio. Hablaban por sus almas. Muchos de estos grupos se recordaban siempre, hasta que eran octogenarios o más.
“¿Qué será de mi amigo Andrés?”. Hoy con los móviles es más fácil conservar la amistad que hicieron, tuvieron o crearon en un encuentro de sus vidas.
Francis y Javier se conocieron de niños en el Colegio de las Anas de Jumilla. Ambos se separaron con los estudios y hoy viven en distinta población. Pero aquella amistad que naciera de pequeños se mantiene viva como entonces. Con otros compañeros ni brotó.
¿Por qué una sí y otra no? Cuestión de almas y sentimientos. Yo fui Maestro en un pueblo de Teruel cuando acabé la carrera de Magisterio. De los treinta o cuarenta niños que había en la Escuela, unos se olvidaron de mí pronto; otros me recordaron algún tiempo, y los hubo que siguen acordándose del maestro que tuvieron allá por el año 1955.
Yo me porté igual con todos, alors… ¿qué se deduce del caso? Para mí que las almas hablan unas con otras y se entienden mejor o peor. ¿Qué pasa con las parejas que acaban en boda? Salen juntos en grupo y de la amistad, conversación, risas y enfados, unos se sienten mejor que otros con el mismo.
Hay un momento que saben que los dos están hechos para vivir juntos. ¿Flechazo? Llámalo como quieras, pero la vida los ha unido misteriosamente para tener hijos de su unión.
Francisco Tomás Ortuño
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