29 julio 2017, sábado
Verano 17, Contrastes
Santana, las once y media, en el comedor. Como ayer, mucho sol y temperaturas astronómicas. La gente todo es quejarse: si frío, por frío; si calor, por calor. El caso es tener de qué hablar.
-El tiempo, Eufrasio, es que debía de tener unos límites: ni más de… ni menos de… Digamos ni más de veinte ni menos de diez. Y todos tan contentos.
-Cuando Dios lo dispuso así sería por algo.
-Cuando no comprendemos algo y nos perjudica, mejor que no existiera. ¿Para qué esos virus que nos quitan la salud? ¿Para qué las avispas y otros insectos como las moscas? Yo creo que Dios en su creación podía haber mejorado muchas cosas.
-Tú piensa como mi mujer, que todo está por algo y para algo, aunque no lo comprendamos.
-Siempre podemos consolarnos. Ángel cuenta que en Méjico, donde se encuentra, los cuarenta grados son como los treinta en España. “¡Qué alivio! ¡Hoy solo cuarenta a la sombra!”. Y es que, Casimiro, todo es relativo: lo que a uno le parece bien a otro le parece mal. Yo escribí una vez pensando en este tema:
¡Qué grande que es el mundo y qué pequeño!
También es grande el hombre, y, si te fijas,
no hay nada adonde tu mirar dirijas
que no tenga de grande y de pequeño.
¡Qué paradoja en suma es nuestra vida,
Pues todo por el hecho de existir
Es grande, y, dime tú, si ha de morir
¿qué tiene que sea grande nuestra vida?
En este punto llegan Pascual, Toñi, Isabel, Pablo, Jaime y Fran.
-¿Caben los seis en un coche?
-Un amigo, q.e.p.d., me dijo una vez que cuando los hijos son pequeños caben los que quieras, amontonados o encima unos de otros; y de mayores se van yendo por lo suyo; pocas veces quieren ir todos en el mismo viaje.
-Ya que todo se resolviera por sí solo como aquí.
-Les falta tiempo para tirarse a la piscina. Los seis. Para ellos la piscina. Ahora vendrán Miguel, María José, Alba y Miguel Ángel. Irán también a la piscina. Los de casa los veremos bañarse desde la terraza.
-La verdad es que parece un trozo de playa la piscina. Ocurre como con el coche: si son mayores se van solos.
-Oigo voces fuera. Han llegado los que faltaban: Alba, Miguel Ángel, MªJosé y Miguel. Todos al agua. Como estaba previsto, aún caben todos en la piscina.
Francisco Tomás Ortuño
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