3 enero 2018
Invierno
Santana, la una y diez en el reloj del comedor. Llegamos del pueblo: unas compras en Mercadona y una visita.
-¿A quién?
-A nuestra prima Pascuala, que vive en el Rollo o Cánovas del Castillo. Hace unos días hablamos con Emilia, su hermana, desde Chile. Como sabes, Pascuala Y Emilia son primas hermanas nuestras, tanto del uno como del otro.
-Es curioso; y sin embargo vosotros no sois primos, no corre la misma sangre por vuestras venas.
-Así es, se forma un triángulo mágico con esas cualidades: El padre de mi mujer era hermano del padre de Pascuala y de Emilia; y mi padre era hermano de la madre de Pascuala y de Emilia. De ahí que Pascuala y Emilia sean primas hermanas de mi mujer por parte de su padre y primas hermanas mías por parte de su madre.
Emilia, que vive ya unos años en Chile, de profesión ”rezante por la paz del mundo”, quiero decir que es monja de clausura, nos dijo por teléfono, aparte de felicitar las Pascual y el Año Nuevo, que su hermana estaba enferma. Desde entonces prometimos, como primos hermanos ambos, que iríamos a verla. Y hoy hemos ido.
Pedro, su marido, no puede andar, y ella tampoco. Pero sus hijas, Paqui y María Emilia, que viven con ellos, los atienden como si fueran sus manos y piernas. Que esa suerte tienen los padres que tienen hijas y no se casan.
-Como te pasa a ti.
-Como nos pasará a nosotros cuando no podamos andar ni coger el coche. ¿Sabría Dios que las íbamos a necesitar cuando tuviéramos ochenta años y por eso no se casaron? ¿O no se casaron para atender a los padres octogenarios?
-No empieces con adivinanzas filosóficas, Leoncio, que te veo venir. Si no se casaron las hijas fue porque no se casaron y si de paso atendieron a los padres mayores, fue porque no los iban a abandonar en la calle como si fueran perros.
-Hay casos de preferir a la mascota y llevar a los padres a una Residencia, Vicente.
-¿Tú crees que Dios va a saber lo que hace cada uno de los siete mil millones de seres humanos que somos en el planeta?
-Y de los miles y miles de millones que hubo y que habrá, Menelao. Tú no sabes quién es Dios. Hasta un cabello que se cae de cada uno, lo lleva en cuenta. Cuando dijo: “¡Hágase!” y se hizo el Universo que hizo, ¿qué no puede hacer Dios? Y mantener lo que hizo, que fue otra Creación donde entra lo que pasa y lo que pasará. Dios es incalculable, infinito. Para mí un misterio, ¿qué quieres que te diga, Valeriano?
-Mejor no hablar que decir lo que no sabemos.
De Astronomía
La galaxia Andrómeda, también conocida como Messier 31, es una galaxia espiral con un diámetro de doscientos veinte mil años luz.
Mitología
La madre de Andrómeda, Casiopea, habiendo presumido de ser tan bella como las Nereidas, provocó la furia de Poseidón.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario