30 septbre 2017 : San Bonifacio
Otoño´17 : Separaciones
Mercedes conoció a Simplicio, o Simplicio a Mercedes, que tanto monta, monta tanto, y se miraron con buenos ojos. Vamos, que se gustaron a primera vista. No sé quién dio el primer paso, si Mercedes o Simplicio, si Simplicio o Mercedes, que en intimidades amorosas es difícil de entrar. El caso es que acordaron vivir juntos en adelante y se dieron el “sí quiero” por segunda vez.
Simplicio ejercía la profesión de médico y tenía cuatro hijos de su primera mujer. ¿Se buscarían por necesidad o conveniencia? ¿Ella deslumbrada por un título y él para que ella cuidara de sus cuatro hijos? A tanto no se puede llegar en los pronósticos, pero se piensa. Y ahí están. El tiempo dirá y dará lo que tenga que decir o que dar.
“¿Por qué te separas?”, podías preguntar a uno, y quizás te dijera: “Es imposible vivir juntos”. “Y no pudiste verlo antes de ir al altar? ¿No hubo momentos en vuestra relación que dejaran ver lo que podía pasar?”, podrías seguir. “Es que antes era de una manera y luego se cambió por otra diferente”, respondería el preguntado. “Pues ahí tenías tu trabajo: ¡En cambiarlo de nuevo, con tus hijos en brazos, que tanta fuerza tienen para uniros”, terminaría el demandante.
Estos matrimonios rotos dan mucho que pensar. En primer lugar salta a la vista que se equivocan con la ruptura por ellos y por los hijos que hayan tenido. Por ellos porque ya no van a encontrar otro zapato a su medida –solo hay uno-, y van a ser desgraciados de por vida. Y por los hijos que, sin merecerse nada, no van a saber quiénes fueron sus padres.
-Pues cada vez hay más parejas separadas, desorientadas y confundidas, que no saben qué hacer ni a dónde ir. ¿Qué les dirías a los que quieran oírte, Benigno?
-Les diría que acepten su sino, hado o destino, que no puede ser otro: vinieron al mundo con un programa que tienen que cumplir. El de unos es fácil, pleno de felicidad; el de otros, difícil, lleno de dificultades. Es su programa y punto. En aceptarlo y desarrollarlo lo mejor que puedan, en hacer bien su papel encontrará luego el premio que tiene reservado. ¿Qué pasa en el teatro? Hay papeles mejores y peores. La categoría del artista depende de cómo realice el que le haya tocado en suerte.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario