Ir al contenido principal

¡Ay, qué Otoño, oño!

23 octubre 2017 : San Juan de Capistrano
Otoño´17 : ¡Ay, qué Otoño, oño!

     Murcia, las doce y media, en mi estudio del piano, lunes. Hemos pasado unos días en Santana; días de verano, sin ser verano; días de añadidura. Como quien va a comprar y el tendero, cuando pesa la mercancía, le pone algo más y dice: “Y esto de regalo”. Pues eso: pasa el verano, la gente deja la playa, vuelve a su trabajo, y el tiempo, generoso, sigue ofreciendo temperaturas altas.
     -Pero es que el verano acabó en septiembre, Octavio, hace ya un mes. ¿Es que se habrá dormido? ¿Qué haríamos para que despierte y se vaya? En la tele hay dos programas seguidos, a las siete de la tarde, en la tercera cadena. Cuando acaba uno empieza el otro. Yo los sigo y veo que “Ahora caigo” termina a las ocho y entonces empieza “Boom”, espacio que dirige otro presentador.
     Algunos días, por circunstancias especiales, o imponderables del tiempo, se pasa unos minutos el primero, lo que impide empezar al segundo a su debido tiempo. Yo llamo “El Circo” a estos programas. “Me voy al Circo, digo a mi señora”. Es lo mismo que el Verano y el Otoño de este año dos mil diecisiete: el Verano sigue y sigue y el Otoño espera, espera a que el Verano se vaya.
     “Me estás robando Programa”, dice Juanma a su compañero Arturo. “Me estás dejando sin salir”, dirá una estación a la que no se va. Y no es serio. Cada cosa debe estar lo justo y en su momento, y al pan pan y al vino vino. Sin Otoño no llegan las lluvias ni maduran los frutos como deben. Todo se disloca: granizadas, nieves, catarros…
     Cada cosa en su tiempo y uvas por adviento. O sea, cuando deba ser cogida, no cuando quiera el momento. No “Ahora porque lo mando yo”. No, hombre, no: Primavera, Verano, Otoño, Invierno y no saltando unas sobre las otras. Como “Ahora caigo” y punto pelota. En los programas de la tele pueden dialogar los presentadores, pueden discutir y llegar a acuerdos, pero con las Estaciones ¿cómo discutes, cuándo y con quién? A ver, dime tú, cómo le dices al Verano que se ha pasado un mes del tiempo que le corresponde?
                                             Francisco Tomás Ortuño
    

Comentarios

Entradas populares de este blog

De gitanos.

28 agosto 2017 : Lunes, San Agustín Verano 17 : De gitanos       Santana, las doce y cuarto, en el comedor. Hoy el sol no da la cara tampoco; el cielo está cubierto de norte a sur y de este a oeste, pero de llover ni una gota. Lo que sí hace es viento, un viento –aire en movimiento- que no cesa; iba a decir huracanado. El molino de la terraza tiene trabajo.       El castrador de pinos -¿he dicho una barbaridad?- acaba de llamar para decir que con este tiempo no subirá esta tarde a cortar las ramas que sobran a los pinos. “Pues muy bien que me parece –le he dicho-; cuando Eolo se duerma, vienes con la sierra”.      Ayer me dijo un buen amigo, por Correo electrónico, que un gitano exclamó: “Señor, no te pido que me des; solo que me pongas donde haya”.       -Los gitanos son gente especial, sin duda, y ellos lo saben.       -¿De dónde proceden? ...

Médicos.

8 febrero 18 : jueves, 39-326, San Emiliano, “La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de resolverlos”. S.M. Invierno´18 : Médicos      Murcia, las siete menos diez, en mi estudio pianístico. La mujer que limpia, ucraniana ella, se acerca a la puerta de salida. Significa que pronto habrá acabado su faena. Empieza por aquí y acaba por allá; y en el camino limpia habitaciones, baño, salón comedor, cocina y lo que va encontrando. Todo requiere un orden y ella lo sabe. Nada que objetar.      Yo esta tarde visité al endocrino. Visita concertada hace unos meses. Por octubre sería. Me ha cambiado unos comprimidos –eucreas por galvus-, él sabrá por qué. ¿Se lo habrá sugerido mi analítica? Para los médicos, un análisis le dice nuestro estado. ¿Qué harían sin él? Antes era otra cosa: “¿Qué le duele?”. “Tome este jarabe”. Ahora es más fácil.      Te lo contaría: Hace unos años visit...

Túnez.

9 febrero 2018  : San Miguel Febres Pensamiento : “Niños que juegan: fuegos artificiales”. F.T.O. Invierno´18  : Túnez       Murcia, las doce menos cuarto, en mi mesa redonda junto al piano. Solo en casa. Cuando supe que era tunecino sentí curiosidad por conocerlo. Y es que yo hablaba de inmigrantes por los nombres genéricos de negros, magrebíes o latinoamericanos, fueran unos de Sudán, de Etiopía o de Mozambique; fueran otros libios, marroquíes o argelinos; o fueran los últimos colombianos, ecuatorianos o chilenos. Para mí, de forma general, todos eran de los unos o de los otros: o negros, o magrebíes o latinoamericanos.       ¡Cómo se reirían ellos cuando comentaran nuestro despiste! “Mauritania no existe para los españoles”, dirían por carta a    familiares o amigos de su país. Como los negros cuando hablaran con otros compatriotas: “En España no cuenta ser de Tanzania, de Gabón, de Kenia o de Angola; a...