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Puigdemont.

5 octubre 2017 : San Atilano, jueves
Otoño´17 : Puigdemont
     Murcia, en mi estudio que da a la calle salón, por donde no pasan coches; las once y veinte. El sol pudo ayer a las nubes. Acabó con ellas en un periquete o santiamén, como Rajoy debe hacer con Puigdemont.
     -Te estás pasando de la raya, Puig –dice Rajoy.
     -Cataluña es un país, y yo su Presidente, Mariano –respomde Puigdemont.
     -¿Quién te ha metido esas ideas en la azotea, cabeza de chorlito? Cataluña, con sus cuatro provincias, Barcelona, Tarragona, Lérida y Gerona, es una Región española, como Extremadura, como Galicia, como Murcia, ni más ni menos.
     -No compares, colega; ¿me vas a decir que Barcelona es como Soria, como Teruel o como Almería? Cataluña es un país como Francia, Alemania o Gran Bretaña.
     -Cataluña y el resto de España es un País soberano, miembro de la Unión Europea, constituido en Estado social y democrático de derecho, cuya forma de gobierno es la Monarquía parlamentaria, con un Rey constitucional y un Presidente a la cabeza del Gobierno, elegido democráticamente por los españoles, que soy yo, mal que te pese. Te estás pasando, Puig, te estás pasando, y se me está acabando la paciencia.
     ¿No te das cuenta de que eres un microbio a mi lado? Si doy una orden, te fulmino; pero quiero que esa fuerza y buenas intenciones que muestras para tu rincón pirenaico, lo manifiestes para el resto de la piel de toro. Que esa pasión por Cataluña la sientas por España. Que quieras a tu tierra está bien, pero como parte de la Nación que las engloba a todas.
    Pobre España, Puig, si se rompiera a trozos -Cataluña, Galicia, País Vasco, Andalucía, Aragón…-. Y luego cada uno en trozos más pequeños –Reus, Cartagena, Mérida…-. No, hombre, no; si levantaran la cabeza los Reyes Católicos, que lograron, como sabes, la unidad territorial. Son tiempos los nuestros de unirse y no de separarse, Puig. Si dices una palabra más de segregacionismos de la Nación, te dejo de soldado raso o te encierro en la prisión más segura de Madrid.
                                           Francisco Tomás Ortuño

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