16 octubre 2017 : 289 – 76, Sta. Margarita Mª de Alacoque
Otoño´17 : A mi hijo Miguel Tomás Pastor, Economista y Astrónomo
Los años ya los confundo. Voy perdiendo la noción del tiempo. Olvido que mis hijos, como sus amigos, han cruzado la cuarentena y el tiempo no se detiene. Yo llamaría a la vida el camino silencioso. Cuando vas entretenido, no lo adviertes. Cuando te detienes, ves que pasaron más años de la cuenta y que estás a las puertas de la salida.
¿Cómo van a reparar en que van andando un Rajoy, que espera ansioso la respuesta de Puigdemont sobre la independencia de Cataluña, o Puigdemont y compañía que deciden no dar respuesta hasta el jueves que tienen de plazo? Viven con tal intensidad cada momento que no pueden fijarse en otra cosa. ¿Cómo van a ver que el tiempo corre y ellos van en la corriente que los devora? ¿Cómo van a ver que están más cerca de las salida que del zaguán? Mis nietos, Alba y Miguel Ángel, se perdían jugando por la maleza del bosque.
A la vuelta, llegaron a ver a los abuelos Pascual Jesús, Toñi y los hijos que permanecen con ellos; digo “que permanecen” porque Gabriel se desgajó del tronco familiar para ir en solitario a estudiar una carrera por tierras valencianas. “Conforme crecen, va sobrando coche”, me dijo un amigo. Y lo mismo ocurre con la casa: crees que no van a caber y es lo contrario. Pronto quedan solos de nuevo los padres.
En Santana, buscaba un libro y me di con otro que tenía olvidado hace tiempo. Como a viejo amigo lo saludé y me lo traje a Murcia. Se trata de un Curso de inglés que hice hace años y guardé con otros libros en el armario. Aquellos libros guardados, como este Curso de inglés, me recuerdan otros tiempos, y por eso, tal vez, los volvería a leer como entonces.
Me refiero a libros de matemáticas, de geografía, de historia, de ciencias, que estudiaba en el bachillerato. “Chapter five: The body. A person has four limbs. All persons have four limbs…”. ¿Cómo no seguir leyendo? No puedo dejarlo nuevamente en el armario. Ahora lo tengo aquí, conmigo, para tenerlo cerca. ¿Es por aprender inglés? Es algo más. Es por revivir una amistad que tuve cuando era joven. Es por querer volver a lo que ya no vuelve. No sé, es algo que no puedo explicar.
Francisco Tomás Ortuño
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