2 octubre 2017 : Los Santos Ángeles Custodios
Otoño´17 : De Política.
Murcia, las once, día de resaca catalana. En espera de acontecimientos.
-Pero ¿tú con quién vas, Esiquio, con Mariano o con Pedro? ¿De qué partido eres?
-Soy del que más quiera hacer por España, Sabino; de quien diga: “nos queda mucho por hacer” y no de quien diga: “nadamos en la abundancia, todo está ya hecho”.
-Lo mismo pienso yo: los dos partidos debían de estar de acuerdo en trabajar juntos por el progreso de la Nación; y no si uno dice blanco el otro dice negro, y viceversa. Lo que quieren es ocupar ministerios con buenos sueldos y entrar en la Moncloa con la familia. ¿Yo, sabes lo que hacía, Sabino?
-¿Qué?
-Un mes uno y otro mes otro, pero en pisos de poco relumbrón y con sueldos de un trabajador corriente. Y no como reyes de la Arabia Saudí. Y todos a mirar por todos. Y entre todos a ver qué falta a la Nación para ser más rica y productiva.
-Yo también pienso que menos discursos y más trabajar, que aquí todo son flores y la casa sin barrer: “He hecho”, “he construido”, “todo va bien”; y los de enfrente: “No has hecho nada”, “no has construido”, “todo va mal”.
-Y los que esperan soluciones a sus problemas de pesca, de carne, de aviones, de enseñanza, de terrorismo, de construcción, de calzado, de conservas o de hoteles, se quedan boquiabiertos viendo que no los nombran para bien ni para mal, como si no existieran. “¡Que estamos aquí esperando soluciones a nuestros problemas!”, gritarían; “¡oiga, por favor, que les votamos para que resuelvan nuestros asuntos!”. Pero ellos a lo suyo.
-¿Me preguntabas si soy de Rajoy o de Sánchez? Soy del que trabaja por el País, por la Nación o por España. ¿Quieres que me levante y diga en voz alta lo que estamos pensando? Diré que hay que trabajar juntos, codo con codo, para que vaya mejor el país. Que menos hablar y más hacer, que hay mucho que trabajar.
-¿Vas a decir eso?
-Me van a oir. Soy de Fuenteovejuna, de todos a una. Por encima de partidos, soy Español, que quiere lo mejor para España.
-A ver si te dejan la tribuna de oradores. Pocas palabras y al grano; no hagas como hacía Fidel Castro, que después de dos horas le dio un desmayo y luego dijo: “¡Si solo estaba dos horas, si no había hecho más que empezar mi discurso, qué mala suerte!”. Tú al grano, con pocas palabras, que al pan pan y al vino vino; que no dice más el que más tiempo habla sino el que dice lo que es importante y deja las flores para adornar macetas, ¿me entiendes?
-Sí, sí, a trabajar por España, que hay mucho que trabajar. A ver lo que hay que hacer y cada cual a su puesto con ilusión de la buena por la casa de todos.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario