Ir al contenido principal

Cataratas.

3 octubre 2017 : Martes, San Francisco de Borja
Otoño´17 : Cataratas
     Murcia, la una del mediodía, cuando la sombra del cuerpo se pierde bajo los pies porque el sol está sobre nosotros. Un juego en el que no reparamos, pero que está ahí; ahora a mi derecha, después a mi izquierda.
     Mi Señora y yo fuimos temprano a la Arrixaca por una cita del oftalmólogo. A mamá la están preparando para operarla de cataratas. La pobre, sin la visión de un ojo y con gafas oscuras, tiene que apoyarse en mi brazo para andar.
     Sobre las diez, desayunamos en la cafetería del Centro hospitalario. “Qué de monde” en el comedor. Para mí es una fiesta tomar alimentos preparados, pedir los que están por preparar, pasar por Caja y sentarte en una mesa libre a comer.
     Qué bien organizado está todo. Como un supermercado, pero para comer allí. Si quieres puedes sacar al exterior lo que has adquirido, pero no es el caso. Tanto el personal de batas blancas,  facultativos, como enfermos y acompañantes, se autoabastecen o equipan sus bandejas para comer allí.
     Es su fiesta gastronómica, su descanso ocupacional para relajarse unos minutos del trabajo. Está tan bien organizado y sincronizado el Centro, que para todos cuenta el mismo horario de  pitanza. Los pasillos se llenan de gentes heterogéneas que vam como ríos al mismo mar, como dijo Jorge Manrique.
     Un ambiente apacible y alegre se respira por la gran sala, llena de mesas, esperando ser ocupadas por el variopinto personal. Me recuerda la hora de la comida a unos albañiles que tuve en mi casa. “¿Cómo amasáis y luego dejáis perder el mortero?”, les decía. Y contestaban: “¿No ha oído la campana? Es la una, que significa fin del trabajo”.
     Y yo pensaba: “Pero perder la argamasa hecha es lamentable”. Y aquí los médicos que estén operando y por la hora dejen al enfermo sin acabar la operación, ¿no incurren en grave abandono?
     -Oiga, que me deja con las tripas al aire; ¿no podía coserme antes del desayuno?
     -Hombre, antes es Dios que los santos; ¿cómo voy a seguir operando si es la hora de comer?
     ¿Sabe usted aquel que dijo el Maestro en la Escuela a los niños: “¿Qué es una laguna?”. Y en ese instante sonó la campana para salir los niños; y estos cogieron sus carteras y sus libros y salieron precipitadamente diciendo: “Laguna, no, señor Maestro, la una, hora de salir”.
                                           Francisco Tomás Ortuño

Comentarios

Entradas populares de este blog

De gitanos.

28 agosto 2017 : Lunes, San Agustín Verano 17 : De gitanos       Santana, las doce y cuarto, en el comedor. Hoy el sol no da la cara tampoco; el cielo está cubierto de norte a sur y de este a oeste, pero de llover ni una gota. Lo que sí hace es viento, un viento –aire en movimiento- que no cesa; iba a decir huracanado. El molino de la terraza tiene trabajo.       El castrador de pinos -¿he dicho una barbaridad?- acaba de llamar para decir que con este tiempo no subirá esta tarde a cortar las ramas que sobran a los pinos. “Pues muy bien que me parece –le he dicho-; cuando Eolo se duerma, vienes con la sierra”.      Ayer me dijo un buen amigo, por Correo electrónico, que un gitano exclamó: “Señor, no te pido que me des; solo que me pongas donde haya”.       -Los gitanos son gente especial, sin duda, y ellos lo saben.       -¿De dónde proceden? ...

Médicos.

8 febrero 18 : jueves, 39-326, San Emiliano, “La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de resolverlos”. S.M. Invierno´18 : Médicos      Murcia, las siete menos diez, en mi estudio pianístico. La mujer que limpia, ucraniana ella, se acerca a la puerta de salida. Significa que pronto habrá acabado su faena. Empieza por aquí y acaba por allá; y en el camino limpia habitaciones, baño, salón comedor, cocina y lo que va encontrando. Todo requiere un orden y ella lo sabe. Nada que objetar.      Yo esta tarde visité al endocrino. Visita concertada hace unos meses. Por octubre sería. Me ha cambiado unos comprimidos –eucreas por galvus-, él sabrá por qué. ¿Se lo habrá sugerido mi analítica? Para los médicos, un análisis le dice nuestro estado. ¿Qué harían sin él? Antes era otra cosa: “¿Qué le duele?”. “Tome este jarabe”. Ahora es más fácil.      Te lo contaría: Hace unos años visit...

Túnez.

9 febrero 2018  : San Miguel Febres Pensamiento : “Niños que juegan: fuegos artificiales”. F.T.O. Invierno´18  : Túnez       Murcia, las doce menos cuarto, en mi mesa redonda junto al piano. Solo en casa. Cuando supe que era tunecino sentí curiosidad por conocerlo. Y es que yo hablaba de inmigrantes por los nombres genéricos de negros, magrebíes o latinoamericanos, fueran unos de Sudán, de Etiopía o de Mozambique; fueran otros libios, marroquíes o argelinos; o fueran los últimos colombianos, ecuatorianos o chilenos. Para mí, de forma general, todos eran de los unos o de los otros: o negros, o magrebíes o latinoamericanos.       ¡Cómo se reirían ellos cuando comentaran nuestro despiste! “Mauritania no existe para los españoles”, dirían por carta a    familiares o amigos de su país. Como los negros cuando hablaran con otros compatriotas: “En España no cuenta ser de Tanzania, de Gabón, de Kenia o de Angola; a...