19 octubre 2017 : San Honorio
Otoño´ 17 : Ósmosis
Murcia, las doce y media, aquí otra vez, en mi taller de escritura. Quede constancia para la historia familiar que hoy estrenamos en casa un aparato que purifica el agua del grifo. Ayer vino un señor muy alto, de baloncesto, con una caja.
-¿Qué desea usted? –le pregunté.
-Soy de “Ósmosis” y vengo a poner un depurador -contestó.
-¿Y quién lo ha pedido? –dije intrigado-. ¿No se habrá equivocado de puerta? Aquí no hemos pedido ningún depurador. Saca una hoja de su bolsillo y lee: “Francisco Tomás Ortuño, Murcia”.
-Sí, es aquí, le digo, pero no recuerdo haber pedido su depurador. En esto suena el teléfono. Es mi hijo que aclara: “Os va a visitar un instalador de “Solo Agua, S.L.” para que os ponga un aparato depurador del agua; últimamente, la del grifo sabe un poco a cloro”. Todo quedaba claro: era mi hijo, que buscaba lo mejor para sus padres.
-Sí, sí, puede empezar su trabajo –le dije al hombre alto. Él, como un médico que visita a un enfermo, pregunta por la cocina, ojea el terreno, pregunta por un enchufe, quiere saber dónde poner el artefacto, abre cajas, cierra grifos, se adueña de la plaza y empieza a trabajar.
-¿Qué es esto? –pregunta antes.
-¿Qué va a ser? Un frigorífico -le contesto.
-¿Y esto? –continúa.
-Un microondas, oiga -respondo.
-¿Y esto? Parece que juguemos a las adivinanzas, pero no; el técnico quiere saber por dónde va a llevar un cable que acabe en su depurador de aguas estorbando lo menos posible. Lo dejo solo, dueño de la situación. Una hora después nos dice que ha terminado su trabajo. Me da unas ligeras instrucciones de uso y como vino se va.
Mientras tanto, la tele cuenta que Puigdemont, en otra carta, dice que nones a Rajoy. Es un pulso catalán al Gobierno, que no sabemos cómo va a terminar.
-Tenemos que aplicar el Artículo 155 de la Constitución ipso facto –dice el Presidente de la Cámara a sus Ministros.
-¿En qué va a consistir la aplicación del Artículo 155? –dice la Ministra de Agricultura al que tiene más cerca.
-Mujer, ahora sales por esas… –le contesta. Pero lo cierto es que todos hablan de él, pero nadie lo conoce.
-Pero, ¿qué dice el Artículo 155 de la Constitución? –pregunta de nuevo.
-La Vice Soraya –dice otro por lo bajo- ha dicho a la Prensa que se va a aplicar poco a poco, suavemente; que la medida es como una bomba, que puede hacer mucho daño de una vez; como un sirope, que hay que tomar en dosis reducidas.
-¿Cómo acabará la función carpetovetónica, Abundancio? ¿Se nos irá Cataluña de España? ¿Volaremos todos juntos por los aires? ¿Qué habrá mañana? Parece esto una película de terror que nos tiene a tosdos en vilo.
-Esta noche nos lo aclarará Antonio Jiménez en el Cascabel.
Francisco Tomás Ortuño
Otoño´ 17 : Ósmosis
Murcia, las doce y media, aquí otra vez, en mi taller de escritura. Quede constancia para la historia familiar que hoy estrenamos en casa un aparato que purifica el agua del grifo. Ayer vino un señor muy alto, de baloncesto, con una caja.
-¿Qué desea usted? –le pregunté.
-Soy de “Ósmosis” y vengo a poner un depurador -contestó.
-¿Y quién lo ha pedido? –dije intrigado-. ¿No se habrá equivocado de puerta? Aquí no hemos pedido ningún depurador. Saca una hoja de su bolsillo y lee: “Francisco Tomás Ortuño, Murcia”.
-Sí, es aquí, le digo, pero no recuerdo haber pedido su depurador. En esto suena el teléfono. Es mi hijo que aclara: “Os va a visitar un instalador de “Solo Agua, S.L.” para que os ponga un aparato depurador del agua; últimamente, la del grifo sabe un poco a cloro”. Todo quedaba claro: era mi hijo, que buscaba lo mejor para sus padres.
-Sí, sí, puede empezar su trabajo –le dije al hombre alto. Él, como un médico que visita a un enfermo, pregunta por la cocina, ojea el terreno, pregunta por un enchufe, quiere saber dónde poner el artefacto, abre cajas, cierra grifos, se adueña de la plaza y empieza a trabajar.
-¿Qué es esto? –pregunta antes.
-¿Qué va a ser? Un frigorífico -le contesto.
-¿Y esto? –continúa.
-Un microondas, oiga -respondo.
-¿Y esto? Parece que juguemos a las adivinanzas, pero no; el técnico quiere saber por dónde va a llevar un cable que acabe en su depurador de aguas estorbando lo menos posible. Lo dejo solo, dueño de la situación. Una hora después nos dice que ha terminado su trabajo. Me da unas ligeras instrucciones de uso y como vino se va.
Mientras tanto, la tele cuenta que Puigdemont, en otra carta, dice que nones a Rajoy. Es un pulso catalán al Gobierno, que no sabemos cómo va a terminar.
-Tenemos que aplicar el Artículo 155 de la Constitución ipso facto –dice el Presidente de la Cámara a sus Ministros.
-¿En qué va a consistir la aplicación del Artículo 155? –dice la Ministra de Agricultura al que tiene más cerca.
-Mujer, ahora sales por esas… –le contesta. Pero lo cierto es que todos hablan de él, pero nadie lo conoce.
-Pero, ¿qué dice el Artículo 155 de la Constitución? –pregunta de nuevo.
-La Vice Soraya –dice otro por lo bajo- ha dicho a la Prensa que se va a aplicar poco a poco, suavemente; que la medida es como una bomba, que puede hacer mucho daño de una vez; como un sirope, que hay que tomar en dosis reducidas.
-¿Cómo acabará la función carpetovetónica, Abundancio? ¿Se nos irá Cataluña de España? ¿Volaremos todos juntos por los aires? ¿Qué habrá mañana? Parece esto una película de terror que nos tiene a tosdos en vilo.
-Esta noche nos lo aclarará Antonio Jiménez en el Cascabel.
Francisco Tomás Ortuño
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