27 octubre 2017 : Santa Sabina y Viernes
Otoño´17 : De pasados y futuros
Murcia, las doce y media, en la galería que da a la iglesia de San Antolín. El cielo es azul por donde lo mires. Esta tarde, quizás por eso, nos iremos a Santana. Iba a poner “nos vamos”, pero creo que es mejor decir “nos iremos”. “Nos vamos” por “nos iremos” sería un Presente histórico, que quiere hacer las veces de otro, que quiere suplantarlo o hacer de pitoniso o adivino.
El “Presente” para lo presente: “yo escribo ahora”, y el “Futuro” para lo futuro: esta tarde nos iremos a Santana. La historia dice a menudo: “Colón descubre América en mil cuatrocientos noventa y dos”, poniendo un Presente donde corresponde un Pasado. Es otro Presente histórico. Lo reemplaza, lo usurpa de lugar, lo sustituye. La Academia de la Lengua podía intervenir diciendo: “Desde ya, el Presente para lo presente y lo pasado y lo futuro para otros tiempos”: “Ayer Puigdemont no fue al Congreso” y “Mañana Puigdemont irá a la cárcel”. Y no decir que “El Presidente catalán no va al Congreso ayer, pero que va mañana a la cárcel”. Los tiempos verbales se hicieron para señalar con precisión momentos determinados: Yo escribo en este instante, escribí ayer y escribiré mañana, si Dios quiere.
¿Hs pensado, Elías, que el Presente es fugacísimo, tan fugaz que se pierde entre lo que no es todavía y lo que ya pasó. Si no ha llegado, es futuro, no existe; cuando llega, se va tan pronto que no se ve o advierte; y, por tanto, es pasado. No me extraña que los sesudos académicos permitan el Presente histórico para indicar un futuro o un pasado. Es que, si me apuras, el Presente no existe. Es un visto y no visto. Es un punto que se mueve entre lo que no es aún y lo que ha sido ya.
-Se parece lo que dices a las Aporías de Aquiles. Decía Zenón, filósofo griego, que la distancia que nos separa a las personas es tan grande que la flecha de un hipotético arquero no podría llegar a mí nunca. Y razonaba así: Antes de cubrir el camino que nos separa, tenía que ir a la mitad; y antes a la mitad de esa mitad; y así hasta el infinito. Pero lo evidente es que la flecha sale del arco y llega a su destino. Con tu Presente histórico, lo mismo: en teoría no existe, se pierde entre el futuro, que no es, y el pasado que ha sido. Pero la realidad es que escribes en presente, haces en presente y ves en presente. Hasta si quieres, todo es presente en la vida. ¡Qué paradoja, contradicción o absurdo es todo lo que vemos, hacemos o queremos.
Francisco Tomás Ortuño
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