4 octubre 2017 : San Francisco de Asís, 277-88
Otoño´17 : Del Artículo 155 de la Constitución
Murcia, “it is nine o´clock”, las nueve, solo “at home”. Mis dos mujeres se fueron ya, después de felicitarme por el Santo. Yo me quedo a esperar llamadas: “Felicidades, abuelo”, “Felicidades, papá”, “Felicidades…”. ¡Qué mayor felicidad que veros felices a vosotros!
Por la ventana veo sol y algunas nubes. ¿En qué se quedará? Por mí que llueva café, que los pantanos están secos y la tierra deshidratada. Y que los catalanes se vayan a dormir, que están haciendo mucho ruido; o que les apliquen de una vez el Artículo 155 de la Constitución, Fortunato.
-¿Qué dice el Artículo 155 de la Constitución, Teodoro, que todos lo nombran como si no hubieran más Artículos?
-Pues dice que se aplique la fuerza que los Estados guardan para estos casos. La diplomacia está bien, pero tiene sus límites. No se puede consentir que a la Guardia Civil se tenga encerrada en un hotel esperando que la plebe se tranquilice.
-¿Has dicho encerrada en un hotel, Fortunato?
-Como a Sagunto en tiempos de los romanos, ¿te acuerdas?: “Que no salgan de ahí y que nadie les lleve comida; van a morir de inanición”. ¿Tú crees que el Estado puede seguir sin aplicar el Artículo 155 de la Constitución? Los primeros, y de una oreja, Puigdemont y Junqueras, y detrás los demás. Ya sobran las palabras.
-Anoche dijo el Rey a la Nación, en un discurso breve pero claro: “¡Basta ya, Mariano, aplíque la fuerza con esta gente que quiere separarse de España”. Era como decir: “No pierda más tiempo en discusiones baldías, que no hay peor sordo que el que no quiere oír”.
-Yo espero, Teodoro, que Rajoy haya tomado buena nota del discurso real. Mi amigo diría: “Franco lo habría resuelto en unos minutos”; pero, ni tanto ni tan calvo, que hay situaciones que requieren prudencia, con más paciencia que Job. Son formas de gobernar. Don Mariano es de pensar mucho sus acciones, pero de arrancar como un toro cuando embiste.
-Lo de la Guardia Civil encerrada en un hotel no lo entiendo. ¿Cómo pueden estar encerrados, si están para guardar el orden allá donde haga falta, como la Policía Nacional y las fuerzas del orden público?
-Ahí radica la cuestión, Fortunato, que don Mariano no dice: “¡A las armas y sálvese quien pueda!”, como suelen gritar en los naufragios. Entonces su actuación sería antidemocrática.
-¡Qué antidemocrática ni qué narices! Si no dejan pasar, tendrán que empujar para salir. Una cosa es Democracia y otra cobardía. Los límites están claros: Primero la Ley y después lo que quieras.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario