7 septbre 2017 : Jueves, San Albino
Verano´17 : La Feria
Murcia, la una y media; hoy me toca con “Salvador”, Creo que me entiendes o que yo me explico. Estoy en el estudio que da a la calle salón, donde se encuentra Maná, un restaurante vegetariano. No creo que mis Estudios –Salvador y Federico- sientan envidia el uno del otro ni el otro del uno.
Por si apareciera en alguno asomo de este pecado, diré que hay circunstancias que me hacen elegir. Los dos son excelentes, como en Santana el Comedor y la Jaula, pero si limpian en uno me tengo que venir al otro, y si en uno hace calor, prefiero dejarlo.
Esta mesa es circular, aquella octogonal; aquí se ven terrazas, allí la torre de la iglesia. Pero es lo mismo, lo que importa es lo que salga del magín. Y eso no depende de la mesa donde escribas ni del paisaje que veas por la ventana.
Azorín se reiría si alguien le dijera: “Escribes como escribes porque lo haces con bic”. O si un equipo de fútbol dijera que pierde por el campo. Hay cosas sustanciales y accidentales. Escribir aquí o allí es accidental; lo que salga de la cabeza es lo esencial o sustancial.
-No dices nada de la Feria, Fermín.
-¿Qué quieres que te diga, Faustino? Que la tenemos cerca y no la pisamos, pero la oímos por la noche. Y es que hay muchas clases de fiestas: de ver, de oír, de beber… La de Jumilla con el vino es de beber; la de Calasparra, de correr delante de los toros: la de Buñol, de tirarse tomates; la de otros pueblos, caramelos… Las feria de Murcia es de cenar morcillas y paparajotes y de escuchar música.
-Para los niños, la mejor feria es la que lleva más ruedas para montar, como norias, caballitos, el tren de la bruja o el martillo. Los que pasan de ochenta prefieren el silencio. Es decir que la Feria y los ancianos son antagónicos, aunque ese niño que llevamos dentro se rebele.
-Y para terminar, va de broma:
-¿Qué te gustaría ser de mayor? –pregunta el maestro a los niños.
-Yo, oculista –dice Pepito.
-Pues yo dentista –dice Jaimito.
-¿Por qué dentista? –dice intrigado el maestro.
-Porque ojos hay dos y dientes más de treinta por persona.
-¿Otro?
Uno se autoinvitó a comer en casa de un amigo, y este, que andaba escaso de dinero, puso en la mesa unas aceitunas. El autoinvitado, viendo que no sacaba más platos, le dijo: “En mi tierra, los postres es lo último que se saca”.
Y su amigo responde;
-Y aquí también.
Francisco Tomás Ortuño
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