1 septiembre 2017 : Viernes, San Egidio, 244-121
Verano 17 : Atropellos A mi hijo Francisco Amós
-¿Te dije la que se armaba con las vacaciones? Llega Julio y ¡zas! todos a la carretera: unos para arriba, otros para abajo, los del centro a las orillas… ¡Qué locura, qué prisas por llegar!
-¿Por llegar a dónde?
-A las playas, al campo, al extranjero… Dan las vacaciones y España se convierte en una criba.
-Van a disfrutar de unas merecidas vacaciones lejos de casa.
-Pues ahora lo mismo con las Escuelas: empieza el Curso y todo son carreras con los niños de la mano.
-Normal, ¿qué quieres que sigan las vacaciones hasta Navidad?
-No, si no lo veo mal; solo que observo el hecho de las carreras para salir de vacaciones y ahora para entrar los niños al Colegio. Son fenómenos de masas que guardan su parecido.
-Pero en un caso por carretera y en otro sin salir de la ciudad.
-Así es, no hay tanto peligro pero hay también atropellos y discusiones: “Que yo vine primero”, “que mi hijo tiene más hermanos”, “que su marido gana más que el mío”, “que usted no vive en este barrio”...
-¿Eso ocurre en los Colegios?
-Como en los grandes almacenes en días de rebajas.
-¡Pobres Directores de Centros! Un caos el primer día, pero al final todos se colocan en sus aulas.
-¿Hay aulas para todos los niños? ¿Hay profesores para todas las aulas?
-Todo está previsto, Florencio: las aulas están dispuestas para recibir la avalancha de niños y los profesores para ocupar sus aulas. ¿Qué pasa con las playas? Antes del pistoletazo de salida las limpian, las preparan de servicios que funcionen… ¿Y con los grandes almaceces? Ordenan los géneros, disponen cuanto haya que disponer y a esperar. En las Escuelas lo mismo: las limpian y el Profesor allí.
-Es curioso el parecido, Teódulo.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario