23 septbre. 2017 : San Lino –felicidades, madre; felicidades, hija-.
Otoño´17 : Caminos
Murcia y Jumilla, con coche, están juntas. Antes era otra cosa. Pienso en los tiempos de nuestros padres y abuelos, que viajaban con carros y mulas. Y más atrás, ni te cuento.
-¿Cómo viajarían antes sin carros ni mulas, Eusebio?
-Eso queda muy lejos. Santa Teresa, fundaba ya conventos yendo de la ceca a la meca montada en carromatos. Y eso era en el siglo XVI, como quien dice ayer mismo.
-Y por lo que vemos en las películas, los indios que había en América cuando fue Colón a conquistar sus tierras, lo mismo-caribes, mayas, incas, aztecas…-.
-Hoy, viniendo yo de Murcia, pensaba en los caminos que tenemos con el fin de que los coches circulen cómodamente. Por el Puerto hay obras para que los coches que van a Valencia no tengan que pasar por Jumilla. Así ahorrarán kilómetros, tiempo y combustible. Pensaba yo que lo mismo harán por otras provincias.
¿De cuándo acá están trazadas las autovías que tenemos? Si nos remontamos a los tiempos en que los hombres vivían en cavernas, en las oquedades de las rocas, ya empezarían a formarse caminejos de a pie. Nadie con razón iría a su casa rodeando el monte si podía ir en línea recta. Y de ir por el mismo sitio un día y otro se iría formando una senda. No sé si me explico.
Con coches para viajar, los hombres pensarían en carreteras que unieran los pueblos y las provincias: De Madrid a Murcia, a Jaén, a Córdoba, a Almería, a Sevilla, etc., etc. Y de cada provincia a las demás: de Lugo a Zaragoza, a Valencia, a Ciudad Real… Así quedaban unidas las grandes ciudades entre sí.
Y así lo harían. Luego se lo preguntaré a mi hijo, que es Ingeniero de Caminos, y lo debe de saber. Se irían formando autovías para ir y volver los coches sin encontrarse. Lo que tenemos hoy es un lujo que no sabemos valorar bien.
Lo que no me explico, Julián, es cómo hay curvas en las carreteras siendo como es un despilfarro en kilómetros, en tiempo y en dinero. ¿Cómo aquellos primeros caminos que ocasionaron estos que tenemos, no se han enderezado después? ¿Por qué mantenerlos torcidos pudiendo tenerlos derechos?
Yo pensaba así cuando venía a Jumilla, y lo hablaré con mi hijo. ¿Qué hay intereses en medio de fincas y propiedades, rústicas o urbanas?, ¿no es mejor echar por en medio cuando tienen que pasar en adelante miles y miles de vehículos con el consiguiente gasto de combustible, tiempo y peligrosidad en las curvas?
No sé si dejo claro mi pensamiento. Yo, si pudiera, ordenaba desde mañana mismo, trazar con tiralíneas las autopistas que unen las ciudades. En línea recta. Por los montes, un túnel; por los tajos, un puente. Yo lo haría, mal que le pesara a algún inmovilista caprichoso.
Francisco Tomás Ortuño
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