13 diciembre 2017 : Santa Lucía
Lucía sufrió martirio durante la persecución de Diocleciano, año 303. En una visión, recibió la noticia de la curación de su madre y el anuncio de su muerte.
Otoño´17 : Gigantes
Murcia, las diez y media, en mi estudio que da a la calle salón. Cielo azul como ayer, pero sin viento; en cambio, la temperatura ha bajado un pelín, como dice Mónica, la meteoróloga: de cinco o seis grados se ha quedado en cuatro.
-Cosas del tiempo, Eduardo, que nadie puede controlar. A lo más, puede decir lo que ve. Somos meros observadores de lo que pasa, pero sin poder cambiar lo que vemos. Que llega una borrasca, se ve venir, pero es todo; que se ve en lontananza un anticiclón, exclamas, si te da tiempo: “¡Un anticiclón se acerca!”.
¿Cómo vas a decirle al tiempo lo que tiene que hacer? Tú a verlas venir y a callar. Que tienes suerte, lo cuentas luego; que no, te quedas en el fenómeno. La vida es así de imprevisible, y de cruel a veces.
-Eso, Leocadio, nos hace afinar los sentidos y hasta la inteligencia. Sabemos que estamos ante un gigante al que no podemos y tenemos que afinar las armas que disponemos para evitar catástrofes.
El mundo animal es un ejemplo para nosotros. ¡Qué de tretas y camuflajes para evitar ser destruidos por depredadores! Tanto los mares, como las selvas, son mundos peligrosos de aguzar los sentidos –vista, oído, olfato…- para sobrevivir a sus peligros.
¿Va a decir una mosca a la araña que la deje en paz? Si puede, escapa al peligro; si no, perece en él. La vida del hombre es lo mismo.
-Deja el tiempo ya, Basilio, y vamos a otra cosa. ¿Qué toca hacer hoy en la casa?
-Hoy es día de preparar el Belén de Navidad. Mi estudio que da a la calle Federico, ha sido asaltado por fuerzas mayores para montar el Belén. El comedor está lleno de soldados dispuestos a tomar la plaza. Hasta después de reyes no cuento ya con él. Se convertirá en la Cueva donde nació Jesús.
Me pasará a mi como a aquel pastor que vio como cortaban un árbol para hacer una talla con su madera y luego pasó por la iglesia, la vio realizada y exclamó absorto: “¡Quién te conoció ciruelo y ahora te ve de Santo Cristo en el Pozuelo!”.
Yo me asomaré algún día a mi estudio para decir como el pastor: “¡Si no lo veo no lo creo!”. Pensaré que es mi estudio y veré, como veía don Quijote en la Cueva de Montesinos, una posada, una familia, camellos y Reyes que vienen de Oriente y hasta al mismo Dios hecho hombre en un pesebre con mulas y bueyes cerca.
De Astronomía
Venus es uno de los astros más brillantes en el cielo. Su resplandor es tan intenso que siempre es el primer astro que vemos por la noche y el último que desaparece por la mañana. Sirve como punto de referencia a los pastores. Por eso, además de “lucero del alba” y “lucero de la tarde”, es conocido también como “la estrella del pastor”.
Francisco Tomás Ortuño
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