8 diciembre 2017 : Inmaculada Concepción de la Virgen
Otoño´17 : Casualidades
Santana, las doce, en el comedor. Solo en casa. Francis ha llegado con la familia –Lena, Sofi, Fran- cuando yo me disponía a montar en el coche. Lo que se dice llegar y besar el santo. Más a tiempo imposible. “¿Vais a Misa?”, le he preguntado. Y cuando he oído que sí, me ha faltado tiempo para decir: “¡Que vaya mamá con vosotros!”.
No es que yo me quede sin Misa, que yo la Misa la respeto los domingos y fiestas de guardar, pero ayer ya fui. Total, que me he quedado a cumplir con otra obligación: guardar la casa, atender el teléfono y esperar posibles visitas.
¡Cuántas cosas se pueden derivar de un hecho así, que parece ocurrido sin ninguna importancia! Hay viajeros de avión que llegaron tarde y luego murieron en accidente los que iban volando. O de un tren que descarriló y alguien, por suerte, no pudo montar.
“¡Qué casualidad!” o “¡qué suerte!”, se dicen luego. Y tal vez no piensen que ese accidente estaba por ocurrir siglos hacía, miles de años antes, como su milagrosa salvación. ¿Quién hizo el milagro? Solo cabe pensar que Dios hizo el mundo y dejó hecho el camino que seguiría cada cosa en el futuro.
El ocho de diciembre del año dos mil diecisiete llega mi hijo Francis con su familia al Roalico a las doce menos cuarto, cuando iban a Misa sus padres. Así mamá se va con ellos y papá se queda en casa. Nada hay por inventar –nihil novum sub sole-, Todo está en la mente del Señor como una película por salir o desarrollarse.
Hasta los cabellos están contados, los que nacen y los que caen del cuero cabelludo. La grandeza está en la Creación, pero todo queda en ella. Nadie inventa nada que no existiera antes. El devenir de las cosas va mostrando lo que Dios ya hizo en la Creación.
¡Qué gran misterio! ¿Puede el pez saber cómo se vive fuera del agua?; ¿un pájaro en las profundidades del mar?; ¿un hombre en otro planeta? La grandiosa Creación fue la fuente de nuestra vida y no hay sino verla madurar, progresar, con la sorpresa diaria de lo que va apareciendo en la pantalla.
De astronomía
Un eclipse solar se produce cuando la Luna se interpone entre el Sol y la Tierra; mientras que en un eclipse lunar es la Tierra la que se interpone entre el Sol y la Luna.
Francisco Tomás Ortuño
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