12 julio 2017
Verano 17
Murcia, las doce, en mi estudio. Vengo de la calle; no diré que arde, pero casi. Los termómetros no bajan de cuarenta grados. Así y todo, hay gente circulando y más en el Ambulatorio.
-¿Otra vez en el Ambulatorio?
-Otra vez, te cuento: Ayer, el médico que sustituye a doña Carmen, mandó a mamá unas pastillas para esas rojeces que han invadido su anatomía, y empezó a tomárselas religiosamente o como le dijo que hiciera. Pero ha visto hoy que con esas pastillas se le dispara la tensión. ¿Qué hacer? ¿Dejar las pastillas o dejar que la tensión se le suba a la parra? Hemos optado por volver a que lo decida el médico.
Cuando le ha llegado su turno, el doctor ha decidido que deje de tomar las pastillas que le mandó ayer, y si dije no dije. Y es que si un medicamento va bien para una cosa, tiene el inconveniente de ir mal para otra. Es decir que si va bien para los pulmones puede irle mal al estómago. Y así es muy difícil, por no decir imposible, dar en el clavo.
El médico, cuando ha visto a mamá y ha sabido el motivo de su visita, no se lo ha pensado mucho: “Pues deje de tomarse las pastillas”, le ha dicho.
Llaman a la puerta. Es Francis y familia, que vienen a comer. El tema de conversación está asegurado. Mamá contará a Francis y a Lena la historia de sus achaques y Lena y Francis contarán a mamá cómo le ha ido el Campamento a su nieta Sofía. Un cambio informativo.
La monitora de Sofía estuvo en Santana con sus padres hace un par de semanas. Y es que la madre de Andrea, monitora de Sofía en el Campamento, es compañera de Lina en la UCAM o territorio del General Mendoza. Un pañuelo es el mundo que nos sostiene y mantiene. ¿Te conté que en Francia me encontré con un español que era de Jumilla? Así fue. Y no solo de Jumilla sino vecino nuestro.
Ahora Francis, Lena, Sofía y Fran quieren ir a “Marina Dor, ¡qué guay!”, por Castellón. Viajera ha salido la familia Tomás Ilina. Qué guay, mas ojo, que tan malo es no llegar como pasarse.
Francisco Tomás Ortuño
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