Ir al contenido principal

De oasis refrescantes.

30 junio 2017, Viernes, Santos Marcial, Cayo y Donato, mrs.

Seguiré contando : de oasis refrescantes –por ayer-.

     Murcia, jueves, las doce. Vengo de Inacua, donde los amigos nos hemos despedido hasta septiembre. Hoy era final de temporada. He pedido un taxi por no venir andando con este sol de justicia, pero había huelga de taxistas y he vuelto dando un paseo, o séase, en el coche de San Fernando, unos ratos a pie y otros andando. Su importe me lo he gastado en Baobar.
     Baobar es un oasis en el camino, como los que habrá en el homónimo de Santiago, yendo a Galicia. ¡Cuánto bien hará a los peregrinos una parada a beber algo fresco o a tomar su pitanza para reponer fuerzas! 
     Este lugar que me ha ofrecido sus servicios hoy viniendo del baño, está en el Malecón. Allí descansas, comes si quieres o bebes si te place. Cumple con su función de hacerte más ameno y llevadero el trayecto.
     Vayas a Santiago de peregrino o vengas de Inacua de bañarte, un alto para beber o comer lo agradece el “body”. Si no existieran estos lugares de ayuda, se echarían de menos. Alguien tuvo que ser el primero que pensara que el camino se lleva mejor con sitios donde descansar y repostar.
     Si lo hacen los coches en las estaciones de servicio, ¿por qué no hacerlo nosotros? Cuando no había coches y se viajaba en carro con mulas, ya había posadas donde parar. Hoy, todo más precipitado y nervioso, pero es lo mismo: paradores por donde vayas.
      En mi caso, de Inacua a casa, tienes un sitio donde puedes, si te place, partir la distancia de dos o tres kilómetros y de paso tomar una caña con aceitunas.
    
     Ayer no escribí en mi cuaderno. Pasé de largo. No dejé huella con algún cotilleo o hablilla de más o menos. Y es que ayer cumplí ochenta y cuatro tacos. Tantas hojas un taco -365 o 366-, figúrate ochenta y cuatro -30.681 hojitas-. Muchísimas para un niño; en cambio, a toro pasado, parece que han durado poco. Todo lo pasado se ve cerca.
     En una mesa próxima a la mía, había una familia en el Baobar. Sin querer escuchar, oía lo que decían: “Ella tiene ciento doce años y su hija ochenta y cuatro”. “A todo hay quien gane. ¡Qué bueno es no saber la fecha del fin!”, pensé yo.
     El teléfono, con felicitaciones, no dejaba ocuparse de otras cosas.
     -¿José Lahoz incluido?
     -José Lahoz no podía faltar. Si toda la vida juntos, no íbamos a despedirnos ahora. Yo hice lo propio con mi Maestro don Ángel Copete, que en gloria esté.
     Feliz verano a todos os desea vuestro amigo
      
                                             Francisco Tomás Ortuño

Comentarios

Entradas populares de este blog

De incendios.

24 junio 2017, sábado, San Juan Seguiré contando : de incendios Murcia, viernes, las diez. Barrunto que pronto nos iremos a gozar del fresco santanero. ¿Esta tarde? ¿Mañana? El domingo tenemos mesa y mantel en el Restaurante Pío XII toda la familia, que es decir mis cinco hijos, mis cuatro nueras y mis trece nietos. -¿Qué se celebra esta vez? -Por el calendario, yo diría que el “cumple” del abuelo. -Ochenta y…? -Cuatro. Ni yo me lo creo pero es así. Resta a 2017 el año de mi nacimiento, 1933, et… voilà. -¡Qué lejos se va quedando! -Como dice la canción… Pero todos vamos en el mismo tren, y corre igual para todos: nadie se queda atrás esperando en la estación a que pase a otro año. -Tú decías que la familia debía reunirse de vez en cuando para saber los unos de los otros y, si cabía, ayudarse. -¿Qué mejor modo para contarse los primos sus andanzas?: “Yo empiezo este año el bachillerato”. “Yo me he colocado en una empresa a trabajar”. “Yo me casé con un bolivian...

De periodistas.

Murcia,    3 Marzo 2017    San Ricardo, 93 por 272 Sigo contando…    De periodistas              -Los periodistas, Donato, no debían opinar en los periódicos; solo contar y punto. No decir si    lo que cuentan es mejor o peor, bueno o malo, sino ser objetivos y decir lo que estén seguros que haya ocurrido.              -Agradecidos debemos estar a los periodistas, Demetrio: desde    casa, tomando café, llueva o nieve, haga frío o calor, sabemos lo que ocurre por el mundo. Ellos han tenido que madrugar para llevarle las noticias.              -Pero eso no les da derecho a verter sus propias opiniones. La misión del periodista no es otra que dar la noticia, Donato. Cada persona debía dedicarse solo a su trabajo: el panadero a vender pan, el relojero a v...

De enfermedades.

9 mayo 2017    Martes, San Isaís, profeta Seguiré contando    : de enfermedades Murcia, las cinco y cuarto de la tarde, en la habitación 310 de “La Vega”. Una señorita entra a dejar la merienda a los enfermos. -¿A qué enfermos te refieres? -A los que ocupan las habitaciones de este hospital de Murcia, Hilario. Nadie está aquí por gusto, que si está es pòr necesidad –“Por necesidad batallo, -y una vez puesto en la silla, -se va ensanchando Castilla –delante de mi caballo. Perdón-. -Explícate mejor, Silverio. Ayer en Santana y hoy en “La Vega”, ¿cómo es eso? -Pues que ayer, cuando volvimos de Santana, mi esposa y mi    hija decidieron traerme a este rincón hospitalario para que me vieran en Urgencias. -¿De qué? -Si dije que me trabucaba al hablar y que me encontraba torpe en los andares, fue suficiente para que en vez de ir a Federico Balart vinieran aquí. Como conducía Lina, no hubo forma de ofrecer resistencia. -“¿Qué le pasa?”, dijo...