7 julio 2017, viernes, primer encierro, Pascual
Verano 17
Santana, las once y media, en la jaula antimoscas. Has oído bien: en la jaula de nuevo, sin bichos que me molesten. Un helicóptero se pasea por encima de estos montes. No sé qué misión será la suya, pero lleva así más de dos horas. Con su ruido característico de moscardón borriquero, no pasa inadvertido. Ya mamá, sobre las nueve, dijo: “Un helicóptero sobrevuela estas casas del Roalico”. Y sigue haciéndolo.
-Igual vigila posibles fuegos, Crisóstomo, para que vayan los bomberos a apagarlos; que los fuegos son como paradas cardiacas: los primeros minutos son decisivos.
-¿Saldrá muy cara la hora de helicóptero volando, Casimiro?
-Será como un coche.
-Ya habrán hecho cuentas, porque si es rentable, yo propongo un aparato observador en cada zona de arbolado para decir: “¡Columna de humo a la vista, peligro!”. Y que fueran a apagar el fuego los bomberos pronto con sus mangueras y sus tanques llenos de agua.
-Ya habrán pensado los forestales poner guardias vigilando en los montes y sin gastar gasolina.
-Pero no deja de ser una propuesta, ahora en verano, que tanto se habla de incendios provocados. Cuando se hacía el Servicio Militar, propuse ya que los “quintos” fueran a vigilar los montes. Era una misión oportuna: la guerra contra el fuego, que no es mal enemigo. Que hay veces que se hace más no haciendo nada que haciendo naderías.
-A ver, a ver, Crisóstomo, ¿a qué llamas “no haciendo nada” y a qué llamas “haciendo naderías”?
-Lo primero, a mirar con atención el monte en peligro de incendio por si diera señales de humo en alguna parte, que por el humo se sabe dónde está el fuego, y tú me entiendes. Es un hacer sentado pero con la vista atenta. En cuanto a lo segundo o “haciendo naderías”, lo que se hacía en los campamentos: “de frente, ar; alto, ar; derecha, ar. O en las maniobras, tirando tiros de fogueo, cuando la guerra ahora es de otro estilo y modo. ¿Qué ejército hoy para tomar una plaza lleva a la infantería por delante y la artillería en la retaguardia? ¿Para qué usar tiempo en lo que no se va a usar? En los montes por lo menos vigilaban.
-Llevas razón, Casimiro: por eso, quizás, suprimieron la mili.
Francisco Tomás Ortuño
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