17 marzo 2017
Sigo contando… De Redentoristas y otros
Murcia, viernes, las ocho y media. San Clemente. Este santo, Justino, fue llamado “Segundo Reformador de los Misioneros Redentoristas, porque sacó de Italia al centro de Europa la Congregación que fundara San Alfonso María de Ligorio.
Y por poco latín que hayas estudiado, sabrás que “servus servorum dei” significa “siervo de los siervos de Dios”. Gregorio Magno, siglo VI, fue el primer Papa que se hizo llamar así. Decía que él no era como los reyes que reclaman grandes honores, sino que era servidor de los demás cristianos.
Que cuando Cristo lavó los pies a sus apóstoles en la última Cena, estaba diciendo que ellos hicieran lo mismo si querían ser discípulos suyos. En 1965, el Papa Pablo VI añadió a la lista oficial de títulos papales el de “Servus servorum dei”.
-¿Y a cuento de qué nos cuentas hoy que San Clemente fue llamado Segundo Fundador de los Misioneros Redentoristas, o que el Papa Gregorio Magno se hacía llamar el siervo de los siervos de Dios?
-De todo hay que saber, Justino. ¿Qué quieres que no salga del fútbol o de la Política? ¿Qué te dice que el Sevilla perdiera anoche con un equipo inglés o que Artus Mas fuera invalidado por dos años para desempeñar un cargo público?
-No me dice nada, pero es lo que se lleva, Eduardo. ¿Cuántos hablan hoy de Redentoristas o del título papal que Pablo VI añadió a los que ya tenía? En cambio, no hablarás con nadie que no sepa que hoy juega el Atlético de Simeone con el Levercusen alemán. O que no hable del tiempo. ¿Qué tiempo hace?
-Otro tema que los “méteos” no quieren abandonar. Pues hace lo que debe hacer en marzo y punto. Tú a tomar lo que traiga y a callar, que con boca cerrada no entran moscas. “Saber y callar”. Ese debería ser el lema para enseñar a los niños: aprender mucho y medir más lo que se dice, que palabra suelta no tiene vuelta y algunas hacen más daño que piedras de meteoritos que caen a tierra.
Francisco Tomás Ortuño
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