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De los santos.

22 marzo 2017, Santa Lea, miércoles

Sigo contando…  De los Santos

-Murcia, en mi camarín.
-Ni que fueras un Santo.
-Tomo camarín en la acepción de cámara pequeña; como polvorín sería un lugar reducido donde se guardara pólvora, o botiquín  donde se guarden unas pocas medicinas de botica. ¿Cómo voy a ser  un Santo? ¿Qué más quisiera yo? Santo es la persona a quien la Iglesia declara tal, y manda que se le dé culto. Cada cosa en su sitio.
“Santo de pajares” es la persona de cuya santidad no se puede fiar uno.
“Quedarse con el Santo y la limosna” es apropiárselo todo, lo suyo y lo ajeno.
“A Santo tapado” es obrar con cautela.
“Comerse uno los Santos” es pasarse en las prácticas religiosas.
“Dar uno con el Santo en tierra” es arrojar algo al suelo.
“Desnudar a un Santo para vestir a otro” es quitar algo a una persona para darlo a otra.
“Tener el Santo de cara” es tener buena suerte. Como tenerlo de espaldas, lo contrario.
“Encomendarse a un Santo” es buscar ayuda para salir de un peligro o conseguir algo difícil.
“Írsele a uno el Santo al cielo” es olvidar lo que tenía que decir.
“Quedarse para vestir Santos” es quedarse una mujer soltera.
“Por todos los Santos”: exclamación con que se ruega algo con tenacidad.
“Santo y bueno”: expresión para aprobar un negocio.
-¿Quieres ya dejar a los Santos quietos? Sabía que hay Santos, pero no que dieran para tanto. Vamos a otra cosa y déjalos dormir.
-No, que donde están los Santos no está el demonio.
-No sé, no sé, Venancio, que el Lucifer es muy astuto; a cuántos engaña con una legión de santos vigilantes. Hay que atarse bien los machos para no caer en sus argucias. Si por la envidia no entra, prueba por la soberbia. ¿Qué pasa con el Gobierno? El uno por el otro, antes o después, con más o con menos, todos van cayendo.
-Si ya empezó con Eva: “Seréis más que Dios”.
-Ahora en lo que más caen es en la avaricia.: “Puedes ser más rico”. Y ante semejante tentación pocos se libran.

Francisco Tomás Ortuño

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