Murcia, 31 marzo 2017, viernes, San Amós –felicidades a los Amoses-, 90 por 275
Sigo contando… De cambios
Hoy vivimos de forma tan radicalmente distinta a como vivieron hace unas décadas nuestros abuelos, que cuesta trabajo pensarlo siquiera. Y, sin embargo, los que quedamos de antes, tenemos la necesidad -¿obligación?- de adaptarnos al modo nuevo de ser el mundo, la vida, la sociedad. Esto es difícil, si no heroico.
Los niños viven bien lo nuevo –es lo suyo- y ni aceptan ni comprenden otro modo de ser; pero los que contamos más de medio siglo, nos cuesta Dios y ayuda sobrellevar -¿padecer?- las formas nuevas que nos obligan a seguir: ordenadores, móviles, robots y monsergas en vinagre.
No es que lo veamos mal, no, sino que nuestra vida particular, nuestra humanidad restringida y limitada, no tolera bien el cambio, no soporta lo nuevo, no puede amoldarse a situaciones tan diferentes.
Es el problema de oficios, ideas, inventos o modas. Nos gustan pero no nos vemos preparados a empezar de cero, como los jóvenes, para dominarlas. En una palabra, que nos desbordan. Hay personas que –quizás aparentemente- se hacen con la nueva situación sin deterioro; pero los más, se quedan con los recuerdos de sus años mozos.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario