Ir al contenido principal

El Cielo.


28 febrero 2017
Sigo contando… El Cielo

Murcia, las cinco y media. Hoy la noticia es la muerte de la tía Ana. Sí, la mujer de Pascual, q.e.p.d.

-¡Qué poco tiempo se han llevado las cuñadas! Creo que se reían discutiendo en vida cuál sería primero: “Serás tú, que me llevas unos meses”, decía una. “Serás tú”, decía la otra. Y se han llevado unos días.

     Anoche sonó el teléfono sobre las diez. “¿Quién es?”, pregunté. A ciertas horas da miedo descolgar el teléfono; piensas que alguien te va a dar una mala noticia. Era Ana Mari, cuñada de Pascuala: “Os llamo para deciros que la tía Ana ha muerto esta tarde; el entierro será mañana a las cuatro y media”.

Había poco que comentar. Cuando se tienen más de noventa años, lo natural es morir; vivir es antinatural por hoy. Hace cien años se moría antes la gente; dentro de cien, igual se busca novia a esa edad. Comentamos, por decir algo, lo poco que se han llevado Ana y Piedad en abandonar el tren.

Cuando se vieran en otra dimensión, lo celebrarían con risas terrenales: “Me ganaste, pero por poco”, dijo Ana. “No quería dejarte sola allí”, contestaría Piedad. “¿Vamos a buscar a nuestros hombres?”, siguió una. “¿Sabrán que hemos venido?”, dijo la otra. “Pues claro que lo sabemos”, dijeron Pascual e Ignacio, que estaban cerca. “Ya estamos tiempo esperando vuestra llegada. Venid que os vamos a enseñar la morada que tendremos para siempre”. “La Tierra fue un paso; la vida de verdad empieza ahora y no tendrá fin”, añadió Ignacio. Y se cogieron de la mano los cuatro saltando de alegría.

Ha sonado el teléfono. Como son las seis, no se teme descolgar el auricular. En mi caso adivino quién llama. Es mi hija que dice que ya vienen de vuelta. Luego, esta noche, dirán más cosas vistas y oídas en el pueblo: “Fulano nos ha preguntado por ti”; “Mengano quería saber si estás bien de salud”; “Zutano que desea verte”. Y es que tengo que reconocer que pasados los ochenta hay motivos más que sobrados para temerlo todo.

No quieras saber lo mayores que veía yo, cuando tenía menos años, a los que pasaban de ocho décadas. o dieciséis lustros, que viene a ser lo mismo. El abuelo Amós decía: “¡Qué dura es la cuesta de los ochenta!”. Y solo llegó a la mitad. “¿Cómo será que venga doña Martirio? ¿Cuándo será que venga doña Tormento? Que venga cuando quiera, aquí la espero, que estando preparado no tengo miedo.

Francisco Tomás Ortuño

Comentarios

Entradas populares de este blog

De gitanos.

28 agosto 2017 : Lunes, San Agustín Verano 17 : De gitanos       Santana, las doce y cuarto, en el comedor. Hoy el sol no da la cara tampoco; el cielo está cubierto de norte a sur y de este a oeste, pero de llover ni una gota. Lo que sí hace es viento, un viento –aire en movimiento- que no cesa; iba a decir huracanado. El molino de la terraza tiene trabajo.       El castrador de pinos -¿he dicho una barbaridad?- acaba de llamar para decir que con este tiempo no subirá esta tarde a cortar las ramas que sobran a los pinos. “Pues muy bien que me parece –le he dicho-; cuando Eolo se duerma, vienes con la sierra”.      Ayer me dijo un buen amigo, por Correo electrónico, que un gitano exclamó: “Señor, no te pido que me des; solo que me pongas donde haya”.       -Los gitanos son gente especial, sin duda, y ellos lo saben.       -¿De dónde proceden? ...

Médicos.

8 febrero 18 : jueves, 39-326, San Emiliano, “La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de resolverlos”. S.M. Invierno´18 : Médicos      Murcia, las siete menos diez, en mi estudio pianístico. La mujer que limpia, ucraniana ella, se acerca a la puerta de salida. Significa que pronto habrá acabado su faena. Empieza por aquí y acaba por allá; y en el camino limpia habitaciones, baño, salón comedor, cocina y lo que va encontrando. Todo requiere un orden y ella lo sabe. Nada que objetar.      Yo esta tarde visité al endocrino. Visita concertada hace unos meses. Por octubre sería. Me ha cambiado unos comprimidos –eucreas por galvus-, él sabrá por qué. ¿Se lo habrá sugerido mi analítica? Para los médicos, un análisis le dice nuestro estado. ¿Qué harían sin él? Antes era otra cosa: “¿Qué le duele?”. “Tome este jarabe”. Ahora es más fácil.      Te lo contaría: Hace unos años visit...

Túnez.

9 febrero 2018  : San Miguel Febres Pensamiento : “Niños que juegan: fuegos artificiales”. F.T.O. Invierno´18  : Túnez       Murcia, las doce menos cuarto, en mi mesa redonda junto al piano. Solo en casa. Cuando supe que era tunecino sentí curiosidad por conocerlo. Y es que yo hablaba de inmigrantes por los nombres genéricos de negros, magrebíes o latinoamericanos, fueran unos de Sudán, de Etiopía o de Mozambique; fueran otros libios, marroquíes o argelinos; o fueran los últimos colombianos, ecuatorianos o chilenos. Para mí, de forma general, todos eran de los unos o de los otros: o negros, o magrebíes o latinoamericanos.       ¡Cómo se reirían ellos cuando comentaran nuestro despiste! “Mauritania no existe para los españoles”, dirían por carta a    familiares o amigos de su país. Como los negros cuando hablaran con otros compatriotas: “En España no cuenta ser de Tanzania, de Gabón, de Kenia o de Angola; a...