Seguiré contando : del Ser que nos creó
Santana, las ocho y media, donde ayer, con el sol alto colándose por entre los pinos. Mamá y Lina en la puerta de la cocina con sus lecturas. Los demás duermen. El día irá demandando lo que corresponda hacer a cada uno en cada momento. Luego diremos que hemos hecho tal o cual cosa, pero el día se reirá sabiendo que hemos hecho lo que nos ha pedido que hagamos.
-Y al día ¿quién le ordena que hagamos lo que nos manda hacer?
-El día es el Destino, el coche que nos lleva; pero a ese Destino alguien le dice lo que debe pedir. El Destino es otro mandado. ¿No ves por encima de todo, del Destino inclusive, a un Ser misterioso que lleva las riendas del mundo que creó?
-¡Cuán poderoso tiene que ser ese Ser que nos creó, que nos mantiene y nos gobierna para Él sabrá qué. Me creo que sepa los cabellos que cada uno tiene en su cabeza y los que va perdiendo. Tiene que ser infinitamente sabio y poderoso para crear el Universo con las maravillas que vemos y gobernarlo.
-¿Quién puede alcanzar a un Ser tan inmensamente grande y poderoso? Ni tú, ni yo, ni nadie puede saber cómo será el Creador y mantenedor de obra tan colosal.
-Hasta ahí llegamos: que no llegamos a saber cómo es un Ser que hace un mundo semejante y lo gobierna con tal poder y sabiduría.
-A mí me ocurre a veces, y a ti también, estoy seguro, que lo sientes cerca, hasta que lo ves a tu lado como una sombra. Pero luego no sabes a dónde fue ni lo que hizo.
-Es el misterio que nos envuelve. Quisiéramos ver más, saber más, pero nos es imposible. Algo así como a los peces que quisieran saber qué hay fuera del agua, donde morirían.
-Oigo ruidos arriba. ¿Se habrán levantado los papás? A ellos toca preparar el desayuno de sus hijos. Dios reparte funciones a sus criaturas para que se distraigan.
-Procrear y enseñar es lo que ordena a los hombres. Es como un Colegio de niños con su Maestro: quehaceres que cumplir con premios y castigos.
-¡Qué bien dispuesto está todo por el Sabio Creador del mundo.
-Las nueve, Zacarías, ¿lo dejamos para mañana? Sigamos expectantes para saber lo que nos va pidiendo el día.
-Pienso que llegarán…; pero cierto, cierto, solo el que dispuso la función lo sabe.
Francisco Tomás Ortuño
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