17 junio 2017, sábado, San Ismael
Seguiré contando : de ocupaciones
Murcia, jueves, las doce y cuarenta y cinco del mediodía.
Debo rectificar: son las cinco menos diez de hoy, viernes, 16 de junio, en Santana. Ayer se pasó “sin decir ni mu” por lo que fuera; sin escribir quiero decir, que el tiempo se llenó con otras cosas.
-Quizás más importantes que tus chorradas habituales.
-Tal vez, Gervasio, o seguro que fue así; pero, si se ocupó en algo, no fue poco; lo importante fue no dejarlo vacío, sin nada dentro, como pompas de jabón.
-A ver, a ver…
-Hay trenes que pasan llenos de mercancías o viajeros y trenes que cruzan la campiña sin nada ni nadie dentro. A mí me producen pena los trenes que van vacíos.
-¿Sí?
-A nosotros nos pasa lo mismo: o discurrimos con algo que nos ocupa el pensamiento, o vamos en blanco, sin pensar siquiera que vivimos, que somos alguien, que tenemos cosas por hacer. Esos casos son tristes.
-Te voy cogiendo, y no son pocos.
-No creo que ayer dejara mi escritura por no hacer nada, o por no pensar. Seguro que algo me lo impidió, y ese algo sería importante, lo suficiente para justificar mi falta de escritura en mi cuaderno.
-Sin duda, que te conozco.
-No me lo perdonaría. Soy defensor acérrimo de tener ocupado el pensamiento en cosas positivas; no de presumir de no hacer nada.
-Hay quien piensa, Evaristo, que lo bueno de la jubilación es disponer de tiempo para no hacer nada, para dormir.
-Grande equivocación, Gervasio: lo peor que le puede pasar es no tener nada que hacer. Dejar pasar el tren vacío, sin nada que lo ocupe, aunque sean borregos para contar. Tener proyectos es vivir; no tener proyectos por hacer es estar muerto. ¿Cómo se lo haría ver a los que dicen eso?
-No los convencerías.
-Creo que lo dije: busca aficiones para llenar tu tiempo cuando el trabajo te abandone. No te quedes en blanco, vacío, sin saber qué hacer. Es una prueba que el demonio te juega para ganarte. Adelántate y prepara tu porvenir con ilusiones para desarrollar luego: filatelia, numismática, juegos, dibujo, escritura, lectura, coleccionismo, lo que sea que te gustaría hacer. Nunca desear no hacer nada como meta de tu vida.
Lina vendrá mañana con unos compañeros para enseñarles el pueblo, la iglesia, Santa Ana…: no es poca ocupación. Miguel vendrá también a preparar la piscina para que sus hijos se bañen: no es poca ocupación. Un obrero vendrá a sujetar unas farolas que movió el viento y a poner en su sitio unas losas de la terraza que se han levantado: no es poca ocupación la de mamá en este momento. Mi escritura es parte de mi ocupación hoy para mí. Los trenes pasan con gente ocupada en algo. Lo triste sería ver vagones vacíos o llenos de cadáveres. ¿Tú me comprendes el símil?
-¡Vaya si te entiendo, Evaristo!
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario