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De comparaciones.

3 Junio 2017  Sábado, San Cecilio
Seguiré contando : de Comparaciones
            Son las nueve de la mañana, pero en mi vida son... Veamos: de ocho de la mañana, cuando uno se levanta, a doce de la noche, que se acuesta, hay dieciséis horas. La vida media de la persona dura unos ochenta años. En esta proporción de dieciséis horas del día y ochenta años de vida, cada hora corresponde a cinco años.
            Puede ser interesante no perder de vista nuestra hora biológica, ya que cada día es la viva representación de una vida. Decir que son las diez de la mañana es hablar de hora de trabajo; hablar de las doce es hablar de fuerza y de vigor; las ocho de la tarde es hora de balances y recuentos. Se corresponden los dos horarios.
            Cada minuto del día equivale a un mes de vida: si una hora son cinco años de vida, sesenta minutos equivalen a sesenta meses; o, lo que es lo mismo, un minuto equivale a un mes. Un año, pues, son doce minutos. Quien pasa de los ochenta años, ha cubierto cumplidamente su etapa vital: pasar de esa hora -doce de la noche- es solo para dar gracias y rezar como campeones que han llegado a su meta.
                                                                                                            Francisco Tomás Ortuño

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