16 junio 2016 Viernes San Aureliano
Seguiré contando : de premios y acebuches
¿Premio o castigo? ¿Autoritarismo o tolerancia? Difícil decidir cuál es el mejor sistema de gobierno. Como en las casas con los hijos, unas veces parece mejor lo uno, luego se piensa en lo opuesto.
¿No será que en un Estado maduro se deba utilizar el diálogo y en otro más inmaduro se deba utilizar la fuerza?
El hombre es como el olivo: si no cambia se queda en acebuche. “Acebuche” es el olivo silvestre, más bajo y menos ramoso que el cultivado, y de hojas más pequeñas. Su fruto es la acebuchina.
Pienso que somos todos “acebuches” cuando nacemos, y que la gracia nos llueve como un maná del cielo; unos la aprovechan y se convierten en frondosas oliveras, y otros se la sacuden y se quedan en acebuches. Es un ejemplo para meditar.
Francisco Tomás Ortuño
Seguiré contando : de premios y acebuches
¿Premio o castigo? ¿Autoritarismo o tolerancia? Difícil decidir cuál es el mejor sistema de gobierno. Como en las casas con los hijos, unas veces parece mejor lo uno, luego se piensa en lo opuesto.
¿No será que en un Estado maduro se deba utilizar el diálogo y en otro más inmaduro se deba utilizar la fuerza?
El hombre es como el olivo: si no cambia se queda en acebuche. “Acebuche” es el olivo silvestre, más bajo y menos ramoso que el cultivado, y de hojas más pequeñas. Su fruto es la acebuchina.
Pienso que somos todos “acebuches” cuando nacemos, y que la gracia nos llueve como un maná del cielo; unos la aprovechan y se convierten en frondosas oliveras, y otros se la sacuden y se quedan en acebuches. Es un ejemplo para meditar.
Francisco Tomás Ortuño
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