22 febrero 2017
Sigo contando… Velocidades
¿Quién dijo que el avión le produce vértigo? ¿Qué la velocidad lo asusta? Somos viajeros de la nave más veloz que pueda imaginarse. Ahí es nada: Cuerpo esférico de trece mil kilómetros de diámetro, girando por el espacio a más de cien mil kilómetros por hora. Sí, has oído bien: a más de cien mil por hora. Un coche normal alcanza los cien; un coche de carreras, los trescientos; un avión, los mil. Pero cien mil por hora, solo la Tierra.
Calculemos: Si la Tierra dista del Sol ciento cincuenta millones de kilómetros y le da una vuelta cada año, resulta sin muchos cálculos que la circunferencia rectificada mide aproximadamente novecientos cuarenta y dos millones de kilómetros. Si dividimos estos kilómetros por trescientos sesenta y cinco días que tiene el año, nos da, también aproximadamente, dos millones y medio de kilómetros. Es decir, que cada día la Tierra recorre la friolera de dos millones quinientos mil kilómetros.
Si dividimos estos kilómetros por veinticuatro nos da el espacio recorrido cada hora, o sea, más de cien mil kilómetros. ¿Quién dijo que volar le asustaba? Tanto los que viven en Zimbabue, en China o en Canadá, llevan el mismo tren. Sigamos dando vueltas a la estrella que nos alumbra, pensemos de vez en cuando que nos lleva a más de cien mil kilómetros por hora, y, de paso, que es mucho presumir que nadie gobierne semejante nave. Y que quien vive cien años ha hecho noventa y cuatro mil millones de kilómetros aunque no tenga carnet de conducir.
Francisco Tomás Ortuño
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