2 febrero 2017
Sigo con… : Del más allá
-¿Sabes qué día es hoy, Fabricio?
-Vaya que lo sé, Genaro: el abuelo cumpliría años.
-¿Cuántos, Fabricio?
-Como nació en 1901, cumpliría ciento dieciséis, Genaro. Y ayer fue el “cumple” de mi hermano, también que en paz descanse. Mi madre decía por estas fechas que pensaba que iba a nacer el mismo día que su padre, pero se adelantó una fecha
-¿Se habrán visto ya en la otra vida?
-A lo mejor celebran la efemérides en el Cielo. ¿Y si estuvieran mis padres y hermanos esperándome? Solo quedo yo. “Ya falta menos para estar otra vez juntos como estuvimos allá”, se estarán diciendo.
-Se agarra como una lapa a la vida terrenal.
-Pues hace un mes estuvo a punto de salir.
-Si supiera lo bien que estamos, querría venir cuanto antes.
-Y no tendría el miedo que tiene a dejar la materia.
-Lo que más le preocupa es la salida. Si fuera como un sueño dulce, de dormirse allí y despertarse aquí, lo desearía. Pero como no lo sabe, le preocupa más de lo que nadie se piensa. ¿Os acordáis que escribió una vez:
¿Cuándo será que venga -Doña Tormento?; ¿Vendrá de madrugada?, ¿en qué momento?
¿Cómo será que venga –doña Madama; ¿Vendrá de tiros largos?, ¿vendrá en pijama?
Que venga cuando quiera, aquí la espero; estando preparado -no tengo miedo.
-Pues a pesar de ello, siempre ha tenido miedo a la Muerte.
-Desde aquí, que vemos sus pensamientos, sabemos lo que siente.
-Cómo le diríamos que es dulce el tránsito y que lo esperamos, a ver si le quitáramos su angustia.
-Lo tiene prohibido el Jefe y Él sabrá por qué. Es uno de los secretos mejor guardados: hasta que no pisas la raya, no sabes con qué te vas a encontrar aquí.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario