1 febrero 2017
Sigo contando : De Inacua y otras cosas
Murcia, las once, en la mesa octogonal de mi estudio Federico. Ayer fui de nuevo a la piscina. No lo pensé dos veces: Pensado y hecho -ablativo absoluto, me diría mi profesor de latín-; pensado y hecho, repito, o sin pensarlo, que hay veces que la acción se salta la vigilancia del pensamiento.
Cogí el macuto con los enseres del baño y me fui a Inacua. Seguía como la dejé hará un mes y medio. Fui primero al baño turco, luego a la sauna finlandesa, después pasé por el jacuzzi, y por último a la piscina.
Por la hora, quizás, había poca gente, lo que era de agradecer: servicios amplios sin atascos ni obstrucciones. Vamos, lo contrario que en las playas en plena canícula, que no encuentras un metro cuadrado de arena libre de cuerpos humanos…
Francisco Tomás Ortuño
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