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Del trabajo.

2 mayo 2017, San Atanasio

Seguiré contando  :  Del Trabajo  -de ayer-

Murcia, lunes, las doce y media, en mi otro escritorio. Las nubes se fueron y el tiempo deja en paz a los turistas que salieron a las playas y a la Feria de Sevilla.
-Y a los que celebran la fiesta de los trabajadores.
-Desde aquí se oyen discursos de sindicalistas que despotrican en el Malecón: “Nosotros, trabajadores y trabajadoras, lo tenemos que conseguir: no podemos seguir bajo el yugo del poder…”. Se escuchan aplausos. Cerca hay otro grupo que escucha a una dama: “¡No es justo, grita, que cobremos menos las mujeres que los hombres por el mismo trabajo por ser mujeres”. Se escuchan aplausos. “Tenemos que defender nuestros derechos; ¡basta ya de ser maltratadas!”. Es la fiesta de los trabajadores, y se reclaman derechos que se ven vulnerados.
-Yo creía, Eusebio, que hoy los trabajadores celebraban con sus familias tener un trabajo.
-Pero los que no lo tienen protestan por no tenerlo ni encontrarlo.

-Mañana ya vas a trabajar, Felipe?
-¿Por qué dices eso, Aurelia?
-Como has pedido tanto tu derecho a trabajar, pensaba que alguien te llamaría para ofrecerte un trabajo.
-¡Ojalá, Aurelia! El trabajo está escondido para millones de españoles y no hay forma de encontrarlo. Pedimos un trabajo digno y un sueldo decente.
-Sí, parece que el problema es complicado, Felipe… ¿y tú qué harías para remediarlo?
-No sé, Aurelia, quizás dando trabajo a los que no lo tienen se daba con la solución.
-¿Tan fácil?
-Repartir mejor la tarta, ¿comprendes? El trabajo es un derecho que tenemos los humanos y que, por eso, no debería faltar. Sin trabajo se rompe la familia, que es decir la sociedad.
-Un hombre con familia y sin trabajo es un peligro en potencia; puede convertirse en fiera por cuidar de sus hijos. La culpa es de los Gobiernos.
-¿De los Gobiernos?
-Un Gobierno –sea doméstico, local, provincial o nacional- es tan importante y necesario que sobre él pueden recaer los motivos de la falta de trabajo. Cuando no se tiene, se busca o se reparte lo que hay. Lo último es dejar a uno solo en la calle. Es muy seria la cuestión. ¿Qué padre dejaría a un hijo sin comer cuando comen los demás?

Francisco Tomás Ortuño

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