Ir al contenido principal

De enfermedades.

9 mayo 2017  Martes, San Isaís, profeta

Seguiré contando  : de enfermedades

Murcia, las cinco y cuarto de la tarde, en la habitación 310 de “La Vega”. Una señorita entra a dejar la merienda a los enfermos.
-¿A qué enfermos te refieres?
-A los que ocupan las habitaciones de este hospital de Murcia, Hilario. Nadie está aquí por gusto, que si está es pòr necesidad –“Por necesidad batallo, -y una vez puesto en la silla, -se va ensanchando Castilla –delante de mi caballo. Perdón-.
-Explícate mejor, Silverio. Ayer en Santana y hoy en “La Vega”, ¿cómo es eso?
-Pues que ayer, cuando volvimos de Santana, mi esposa y mi  hija decidieron traerme a este rincón hospitalario para que me vieran en Urgencias.
-¿De qué?
-Si dije que me trabucaba al hablar y que me encontraba torpe en los andares, fue suficiente para que en vez de ir a Federico Balart vinieran aquí. Como conducía Lina, no hubo forma de ofrecer resistencia.
-“¿Qué le pasa?”, dijo el médico.  Me acordé del chiste que conoces: “Si se lo digo, ¿me cobrará menos?”. Es broma, que por Asisa no pago nada. Enseguida vinieron Pascual y Miguel, que esto del “guasap” o como se llame, corre más que la pólvora.
Hizo pruebas el galeno pero no encontró nada; mas, por lo que contaban mis mujeres –por la boca muere el pez-, me sugirió quedarme unos días en observación. Me subieron a esta habitación de la tercera planta y aquí sigo.
La habitación es suficiente con aseo y cuarto de baño, televisión y teléfono. Constantemente entran a tomar la temperatura –por el oído, no lo había visto antes-, el azúcar, la tensión, la cena, el desayuno, la comida, el médico… Así todo el día.
En este instante, mamá lee en el sofá que hay cerca de la cama. Lina ha salido. Luego vendrá Miguel a dormir, como hizo anoche Pascual. Por ser domingo, el alta de los enfermos se detiene hasta el lunes: el médico esta mañana, en su informe verbal ha dicho que si mañana seguimos así nos vamos a casa.

Mi enfermedad es imprevisible. Te encuentras mejor y de pronto te asesina. Es traidora la enfermedad “ictual” –no sé si existe este término, pero seguro que me entiendes-. Empecé con el año y sigo tocado: mi brazo izquierdo y mi pierna izquierda siguen con el susto. Yo me conformo con que la cabeza siga dando partos mentales que repartir a mis nietos y amigos.

Leí un libro sobre el ELA –esclerosis lateral degenerativa-, enfermedad cruel que va acabando con la vida de uno como una vela. Un enfermo de ELA tuvo la ocurrencia de ir contando mientras pudiera su experiencia vital. En mi caso puede ser lo mismo: mis soflamas, partos o escritos, pueden ir contando la aventura de un fin hasta que pueda. Y si la salida fuera positiva, a esperar otra oportunidad para poder contarla. El ELA es la historia de cualquier vida, la tuya, la mía y la de todos.

Francisco Tomás Ortuño

Comentarios

Entradas populares de este blog

De gitanos.

28 agosto 2017 : Lunes, San Agustín Verano 17 : De gitanos       Santana, las doce y cuarto, en el comedor. Hoy el sol no da la cara tampoco; el cielo está cubierto de norte a sur y de este a oeste, pero de llover ni una gota. Lo que sí hace es viento, un viento –aire en movimiento- que no cesa; iba a decir huracanado. El molino de la terraza tiene trabajo.       El castrador de pinos -¿he dicho una barbaridad?- acaba de llamar para decir que con este tiempo no subirá esta tarde a cortar las ramas que sobran a los pinos. “Pues muy bien que me parece –le he dicho-; cuando Eolo se duerma, vienes con la sierra”.      Ayer me dijo un buen amigo, por Correo electrónico, que un gitano exclamó: “Señor, no te pido que me des; solo que me pongas donde haya”.       -Los gitanos son gente especial, sin duda, y ellos lo saben.       -¿De dónde proceden? ...

Médicos.

8 febrero 18 : jueves, 39-326, San Emiliano, “La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de resolverlos”. S.M. Invierno´18 : Médicos      Murcia, las siete menos diez, en mi estudio pianístico. La mujer que limpia, ucraniana ella, se acerca a la puerta de salida. Significa que pronto habrá acabado su faena. Empieza por aquí y acaba por allá; y en el camino limpia habitaciones, baño, salón comedor, cocina y lo que va encontrando. Todo requiere un orden y ella lo sabe. Nada que objetar.      Yo esta tarde visité al endocrino. Visita concertada hace unos meses. Por octubre sería. Me ha cambiado unos comprimidos –eucreas por galvus-, él sabrá por qué. ¿Se lo habrá sugerido mi analítica? Para los médicos, un análisis le dice nuestro estado. ¿Qué harían sin él? Antes era otra cosa: “¿Qué le duele?”. “Tome este jarabe”. Ahora es más fácil.      Te lo contaría: Hace unos años visit...

Túnez.

9 febrero 2018  : San Miguel Febres Pensamiento : “Niños que juegan: fuegos artificiales”. F.T.O. Invierno´18  : Túnez       Murcia, las doce menos cuarto, en mi mesa redonda junto al piano. Solo en casa. Cuando supe que era tunecino sentí curiosidad por conocerlo. Y es que yo hablaba de inmigrantes por los nombres genéricos de negros, magrebíes o latinoamericanos, fueran unos de Sudán, de Etiopía o de Mozambique; fueran otros libios, marroquíes o argelinos; o fueran los últimos colombianos, ecuatorianos o chilenos. Para mí, de forma general, todos eran de los unos o de los otros: o negros, o magrebíes o latinoamericanos.       ¡Cómo se reirían ellos cuando comentaran nuestro despiste! “Mauritania no existe para los españoles”, dirían por carta a    familiares o amigos de su país. Como los negros cuando hablaran con otros compatriotas: “En España no cuenta ser de Tanzania, de Gabón, de Kenia o de Angola; a...