Ir al contenido principal

De médicos.

23 mayo 2017, Martes, San Desiderio

Seguiré contando

Murcia, las diez, en mi escritorio. Lina fue a llevar a mamá a la Arrixaca, que Francis sigue en el banco de la paciencia. Luego  le harán una endoscopia para ver los duendes que lleva dentro. A su compañero de habitación, Juan Fran de nombre, lo llevaron a operar.
-Adiós, compañero, luego iré yo –le dijo Francis.
-Deséame suerte, que en estos casos se sabe que entras pero no si vas a salir.
-Hombre, levanta el ánimo, que es fundamental para mejor responder el cuerpo. Tú piensa que vas a una fiesta y la sugestión obra milagros.
-Es que me quitan un riñón, medio páncreas y parte de otros órganos.
-Si te molestan, mejor vivir sin ellos; para mal amigo, mejor solo.
-Que sea lo que Dios quiera.
-Tú deja la operación en manos del Señor, tanto si es para seguir aquí como si es para acabar. Él sabe mejor lo que te conviene.
-Es que soy joven todavía, y mis hijos me necesitan.
-Un rato más, ¿qué importa? Si quedarte supone sufrir, ¿no sería peor el remedio que la enfermedad?
-No me das muchos ánimos con tus palabras, pero veo que tienes razón: la vida es tan breve que quererla mantener artificialmente es necedad. ¿Qué fue en millones de años que precedieron a tu nacimiento?, ¿qué será a partir de tu muerte? Tu estancia aquí es un segundo en un milenio, una gota de agua en el océano, un grano de arena en el desierto. No le demos la importancia que no tiene;  para mantenerla mal, preferible que Dios se la lleve a otro lugar donde goce con los que ya se fueron.
-La profesión del médico es alargar la vida del paciente cuanto pueda. pero no ve que mantenerla a veces es peor que dejarla ir. El cuerpo tiene defensas que ayudan a curar enfermedades; el médico con la ciencia que aprende en los libros, y su experiencia, quiere ayudarle y a veces es peor su ayuda que si no interviniera.
-Delicado el tema de los médicos, si mejor mirar que hacer, si cortar que abstenerse, si culminar que ayudar a mantenerse lo que no puede vivir. Para mí que los médicos deberían limitarse a quitar estorbos en el funcionamiento natural del cuerpo, a dar un empujoncito donde hiciera falta y poco más.
-Si yo fuera médico me limitaba a ver cómo funcionaba el cuerpo sin mi ayuda.

Francisco Tomás Ortuño

Comentarios

Entradas populares de este blog

De gitanos.

28 agosto 2017 : Lunes, San Agustín Verano 17 : De gitanos       Santana, las doce y cuarto, en el comedor. Hoy el sol no da la cara tampoco; el cielo está cubierto de norte a sur y de este a oeste, pero de llover ni una gota. Lo que sí hace es viento, un viento –aire en movimiento- que no cesa; iba a decir huracanado. El molino de la terraza tiene trabajo.       El castrador de pinos -¿he dicho una barbaridad?- acaba de llamar para decir que con este tiempo no subirá esta tarde a cortar las ramas que sobran a los pinos. “Pues muy bien que me parece –le he dicho-; cuando Eolo se duerma, vienes con la sierra”.      Ayer me dijo un buen amigo, por Correo electrónico, que un gitano exclamó: “Señor, no te pido que me des; solo que me pongas donde haya”.       -Los gitanos son gente especial, sin duda, y ellos lo saben.       -¿De dónde proceden? ...

Médicos.

8 febrero 18 : jueves, 39-326, San Emiliano, “La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de resolverlos”. S.M. Invierno´18 : Médicos      Murcia, las siete menos diez, en mi estudio pianístico. La mujer que limpia, ucraniana ella, se acerca a la puerta de salida. Significa que pronto habrá acabado su faena. Empieza por aquí y acaba por allá; y en el camino limpia habitaciones, baño, salón comedor, cocina y lo que va encontrando. Todo requiere un orden y ella lo sabe. Nada que objetar.      Yo esta tarde visité al endocrino. Visita concertada hace unos meses. Por octubre sería. Me ha cambiado unos comprimidos –eucreas por galvus-, él sabrá por qué. ¿Se lo habrá sugerido mi analítica? Para los médicos, un análisis le dice nuestro estado. ¿Qué harían sin él? Antes era otra cosa: “¿Qué le duele?”. “Tome este jarabe”. Ahora es más fácil.      Te lo contaría: Hace unos años visit...

Túnez.

9 febrero 2018  : San Miguel Febres Pensamiento : “Niños que juegan: fuegos artificiales”. F.T.O. Invierno´18  : Túnez       Murcia, las doce menos cuarto, en mi mesa redonda junto al piano. Solo en casa. Cuando supe que era tunecino sentí curiosidad por conocerlo. Y es que yo hablaba de inmigrantes por los nombres genéricos de negros, magrebíes o latinoamericanos, fueran unos de Sudán, de Etiopía o de Mozambique; fueran otros libios, marroquíes o argelinos; o fueran los últimos colombianos, ecuatorianos o chilenos. Para mí, de forma general, todos eran de los unos o de los otros: o negros, o magrebíes o latinoamericanos.       ¡Cómo se reirían ellos cuando comentaran nuestro despiste! “Mauritania no existe para los españoles”, dirían por carta a    familiares o amigos de su país. Como los negros cuando hablaran con otros compatriotas: “En España no cuenta ser de Tanzania, de Gabón, de Kenia o de Angola; a...