Ir al contenido principal

De un partido de fútbol.

Seguiré contando : de un partido de fútbol

Murcia, martes, las siete afternoon, en el comedor, oyendo el tictac de los relojes. Mamá borda en la habitación de Lina. Completa paz en la casa. Hoy tenemos un gran acontecimiento en la tele.
-¿Han encontrado vida en algún planeta, Arístides?
-No, Gotardo; sabes tú que vida no encontraremos nunca fuera de la Tierra.
-¿Entonces, ¿a qué acontecimiento te refieres?
-Al partido de fútbol que televisan a las nueve: Madrid – Atlético de Madrid.
-Buen plato para los aficionados, ¿tú cuál quieres que gane, Arístides?
-Yo quiero que gane el mejor. Cuando acaba el partido, al rato ya no me acuerdo. No soy forofo de ningún equipo como algunos que se pelean en las gradas porque el árbitro pita o deja de pitar una falta. Mi afición al balón me viene de lejos, pero no pasó de la epidermis. Quiero decir que me gusta pero sin excesos. Debo de ser de naturaleza moderada o moderado por naturaleza.
Con el tabaco me ocurrió lo mismo. Tuve mi época de fumar celtas, ideales  y bisontes, pero no me fue traumático dejar el vicio. Con los amigos -Santos, Octavio, Celestino y otros- fumaba porque ellos fumaban. Hasta que dije: “¡Se acabó!”, y dejé de fumar. Otros no podían hacer lo mismo.
 En el Colegio “San Andrés”, compañeros íban a mi despacho a fumarse un pitillo y yo los acompañaba. Pero no por vicio. Luego ni eso.

Por mi nieto Miguel Ángel, esta tarde quiero que gane el Atlético. Una ilusión por algo en la vida es bueno tener, sea fútbol, baloncesto o montañismo, pero sin correr riesgos. Mi nieto Francisco, con diez años, juega en un equipo profesional; mis nietas Lina, Raquel, Laura y Anita practican Gimnasia Rítmica a nivel nacional; Alba da Conciertos de guitarra;  Sofía se mide con las mejores bailarinas de la nación… Pero yo les pido que no  abandonen lo que para ellos es lo principal: el estudio. Lo demás vendrá después. Ah, Miguel Ángel, esta tarde va a perder tu Atlético por tres a cero.
Francisco Tomás Ortuño

Comentarios

Entradas populares de este blog

De gitanos.

28 agosto 2017 : Lunes, San Agustín Verano 17 : De gitanos       Santana, las doce y cuarto, en el comedor. Hoy el sol no da la cara tampoco; el cielo está cubierto de norte a sur y de este a oeste, pero de llover ni una gota. Lo que sí hace es viento, un viento –aire en movimiento- que no cesa; iba a decir huracanado. El molino de la terraza tiene trabajo.       El castrador de pinos -¿he dicho una barbaridad?- acaba de llamar para decir que con este tiempo no subirá esta tarde a cortar las ramas que sobran a los pinos. “Pues muy bien que me parece –le he dicho-; cuando Eolo se duerma, vienes con la sierra”.      Ayer me dijo un buen amigo, por Correo electrónico, que un gitano exclamó: “Señor, no te pido que me des; solo que me pongas donde haya”.       -Los gitanos son gente especial, sin duda, y ellos lo saben.       -¿De dónde proceden? ...

Médicos.

8 febrero 18 : jueves, 39-326, San Emiliano, “La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de resolverlos”. S.M. Invierno´18 : Médicos      Murcia, las siete menos diez, en mi estudio pianístico. La mujer que limpia, ucraniana ella, se acerca a la puerta de salida. Significa que pronto habrá acabado su faena. Empieza por aquí y acaba por allá; y en el camino limpia habitaciones, baño, salón comedor, cocina y lo que va encontrando. Todo requiere un orden y ella lo sabe. Nada que objetar.      Yo esta tarde visité al endocrino. Visita concertada hace unos meses. Por octubre sería. Me ha cambiado unos comprimidos –eucreas por galvus-, él sabrá por qué. ¿Se lo habrá sugerido mi analítica? Para los médicos, un análisis le dice nuestro estado. ¿Qué harían sin él? Antes era otra cosa: “¿Qué le duele?”. “Tome este jarabe”. Ahora es más fácil.      Te lo contaría: Hace unos años visit...

Túnez.

9 febrero 2018  : San Miguel Febres Pensamiento : “Niños que juegan: fuegos artificiales”. F.T.O. Invierno´18  : Túnez       Murcia, las doce menos cuarto, en mi mesa redonda junto al piano. Solo en casa. Cuando supe que era tunecino sentí curiosidad por conocerlo. Y es que yo hablaba de inmigrantes por los nombres genéricos de negros, magrebíes o latinoamericanos, fueran unos de Sudán, de Etiopía o de Mozambique; fueran otros libios, marroquíes o argelinos; o fueran los últimos colombianos, ecuatorianos o chilenos. Para mí, de forma general, todos eran de los unos o de los otros: o negros, o magrebíes o latinoamericanos.       ¡Cómo se reirían ellos cuando comentaran nuestro despiste! “Mauritania no existe para los españoles”, dirían por carta a    familiares o amigos de su país. Como los negros cuando hablaran con otros compatriotas: “En España no cuenta ser de Tanzania, de Gabón, de Kenia o de Angola; a...