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Mostrando entradas de marzo, 2017

De cambios.

Murcia, 31 marzo 2017, viernes, San Amós –felicidades a los Amoses-, 90 por 275 Sigo contando…     De cambios Hoy vivimos de forma tan radicalmente distinta a como vivieron hace unas décadas nuestros abuelos, que cuesta trabajo pensarlo siquiera. Y, sin embargo, los que quedamos de antes, tenemos la necesidad -¿obligación?- de adaptarnos al modo nuevo de ser el mundo, la vida, la sociedad. Esto es difícil, si no heroico. Los niños viven bien lo nuevo –es lo suyo- y ni aceptan ni comprenden otro modo de ser; pero los que contamos más de medio siglo, nos cuesta Dios y ayuda sobrellevar -¿padecer?- las formas nuevas que nos obligan a seguir:    ordenadores, móviles, robots y monsergas en vinagre.   No es que lo veamos mal, no,    sino que nuestra vida particular, nuestra humanidad restringida y limitada, no tolera bien el cambio, no soporta lo nuevo, no puede amoldarse a situaciones tan diferentes. Es el problema de oficios, ideas, in...

Del ajedrez.

Murcia, 30 marzo 2017, jueves. Sigo contando…     Del ajedrez   El correo electrónico, Porfirio, será cada vez mayor entre las personas.    Es sorprendente la rapidez con que se mueven las noticias con él. ¿Te imaginas que mandas una noticia a cien personas para que ellas hagan lo mismo y que sigan la cadena diez veces más? Creo que hablamos de cifras que sobrepasan a los habitantes que somos en el planeta. -¿Tú sabes lo del inventor del ajedrez? Un rey lo pasaba tan bien con el juego que quiso pagar sus buenos ratos al inventor del mismo. Cuando este estuvo frente a él, le dijo el Rey: “Pídeme lo que quieras, que lo tendrás”. Y el inventor del ajedrez le contestó luego: “Solo deseo un grano de trigo por la primera casilla; dos granos por la segunda; cuatro por la tercera; ocho por la cuarta… y así hasta las sesenta y cuatro casillas que tiene el tablero. Al Rey le pareció ridícula la petición, pero viendo que insistía, llamó a su criado y...

Supermercados.

27 marzo 2017, miércoles, San Victoriano, 88 por 277 Sigo contando…    Supermercados Seguimos luego a Mercadona y llenamos el carro. “Vamos a comprar galletas”, pero luego con las galletas se compran otras cosas: pescado, café, carne, fruta… -Yo a los que van de compra al supermercado, Cipriano, le aconsejaría llevar una lista con lo que quiere comprar, y el compromiso firme de no pasarse. Sé que la tentación es grande, porque viendo allí los productos tan a la mano, cuesta pasar sin cogerlos. Eso lo saben bien los que venden y prueban a que te resbales y caigas. -¿Cómo van a poner jaboncillo donde patines, Baldomero? -Hablo metafóricamente, Cipriano. Los que venden buscan que tú compres, y usan de tretas para que caigas en la trampa. Si quieren vender melones no los van a poner en la trastienda, escondidos, donde no los vean. Los ponen a la vista del público donde te puedas tropezar con ellos. “¡Ah, melones!”, dicen entonces. Y melón al carro. -Estos superme...

Florinda la Cava.

Murcia, 28 marzo 2017, martes,    San Doroteo Sigo contando…    Florinda la Cava Un día te hablé de la Reconquista, que empezó en el año 711, vencido que fue don Rodrigo en la batalla de la Janda o Guadalete. Me quedé con las ganas de hablarte más de La Cava, a la que se atribuye la entrada de los musulmanes en España. Florinda, hija de don Julián, Gobernador de Ceuta, era sin duda una mujer hermosa. Don Rodrigo se prendó de ella, y la espiaba cuando por las noches se bañaba en el río. Como le propuso incluso hacerla reina y ella lo rechazaba, acabó por forzarla para satisfacer sus deseos. “De la pérdida de España – fue aquí funesto principio”, dice un romance. Con otras palabras, firmó, con su vil acción, el fin del Reino Visigodo. Don Rodrigo, obsesionado, alejó a don Julián para verse mejor con su hija. Y logró “yacer con ella”, bajo promesa de matrimonio, que nunca cumpliría. Florinda le contó a su padre por carta las intenciones de don Rodrigo. Fur...

De un concierto.

26 marzo 2017 Sigo contando… De un concierto      Para mi nieta Alba Murcia, las cinco y media de la tarde, en mi mesa octogonal del camarín de Federico. -Vengo de un Concierto de guitarra, Casimiro. -¿Has dicho? -He dicho y me ratifico: De un Concierto de mi nieta Alba. Es más grande la guitarra que ella, pero sus manos saltan alegres viendo que sus dedos tocan las cuerdas en los trastes justos para ofrecer canciones que lleva en la partitura. Luego tocará en los teatros y el público aplaudirá de pie pidiendo que las repita, como he visto que piden a pianistas y violinistas de fama internacional. ¡Cómo me gustaría, Alba, verte como en mi sueño! Vinieron a estar con nosotros y trajeron el instrumento que un guitarrista debe llevar consigo adonde vaya. En la sobremesa le pedimos que tocara y ella, ni corta ni perezosa, más bien encantada, nos ofreció unas piezas de su largo repertorio. Miguel Ángel luego jugó al ajedrez con su padre en ...

Árbol genealógico.

Mi bisabuelo -y el de tu padre- fue don José Loncán Mur, de origen aragonés. Como Teniente de la Guardia Civil fue destinado a la Casa Cuartel de Jumilla (Murcia). Tenía una hija, llamada Tremedal, que se casó con mi abuelo José María Ortuño Gallar. De la unión nació mi madre -y la de tu padre- Lina ORTUÑO LONCÁN. Ortuño por su padre y Loncán por su madre. Nuestro bisabuelo José Loncán Mur tuvo dos hijos: Uno varón Jesús Loncán Navarro y otra mujer, mi abuela Tremedal. Como murió pronto, siendo mi madre muy pequeña, en la habitación de mi abuelo siempre vimos un retrato suyo grande.: rostro fino, moño alto, con un parecido extraordinario con su hermano Jesús Loncán y hasta con su hija Zoila, con los que viví cuatro años en Elche de la Sierra ejerciendo de Maestro. Mi tío Jesús de Elche de la Sierra, hermano de nuestra abuela, se ve que no vio bien que su cuñado se casara tan pronto con otra mujer, y venía por Jumilla a ver a su sobrina -mi madre- y no pasaba de la puert...

¡Os deseo suerte, amigos!

Murcia, 25 marzo 2017, sábado, San Donato. Sigo contando…     ¡Os deseo suerte, amigos!   -El Sol se ha adueñado del cielo, Luciano. -Por Murcia, Gedeón, que en Galicia no sabemos; ¿qué digo en Galicia?, no hay que irse tan lejos: en Jumilla, o en Águilas; y menos en Chile o en las Azores. -Claro, claro, es que la Tierra es muy grande. ¿Lloverá alguna vez    en todos los países del mundo al mismo tiempo, Luciano? -Pienso que no, Gedeón, que el Planeta reparte mejor que nosotros lo que tiene: lluvias por aquí, luego sol y después viento, pero rotando. No como los hombres, que unos siempre sol y otros lluvias de por vida. -Por eso los menos favorecidos se cansan y salen de sus pueblos en busca de otras tierras. “¡Que tengáis suerte!”, dicen sus padres llorando cuando los ven partir. Son miles, Luciano, los que prueban fortuna. Para encontrar luego fronteras cerradas a cal y canto. Cuando consiguen ganar la batalla al mar, encuentran vallas...

El móvil.

Murcia, 23 marzo 2017 Sigo contando…    El móvil En algunos hogares, sus miembros están físicamente cerca, pero distantes, peligrosamente alejados, por el móvil. Me contaron de una familia -marido, mujer y dos hijos, hijo e hija, de siete a diez años-, que los chicos, un día sí y otro también, estaban a todas horas enfrascados con sus móviles, cada cual con el suyo, y los padres no podían hablar con ellos. El móvil creaba un silencio rompedor en la familia. Hasta que un día el padre tomó una decisión sublime: llevó a la mesa una máquina de escribir, de esas que ya nadie usa, y empezó a teclear con gran ruido, para que sus hijos no pudieran oír. Estos se miraron sorprendidos, pidiéndole por favor con la vista que dejara la máquina. Pero el padre siguió escribiendo, y los hijos, comprendiendo el mensaje, dejaron el móvil y se pusieron a comer. Por un momento se temió que el final fuera otro más violento, pero por suerte esta vez aprendieron la lección a la primer...

De los muertos.

23 marzo 2017 Sigo contando… De los muertos –por ayer- -Murcia, miércoles, las once. Hoy tampoco es un día cualquiera, Bernardo. -¿Qué tiene el día de hoy que no tuviera el de ayer o que no vaya a tener el de mañana, Desiderio? -Ningún día es igual, como no hay dos personas que sean iguales, pero el de hoy es para la familia muy señalado: ha muerto la tía Carmen, de Alicante. Luego sabremos dónde y cuándo será el entierro. Según me cuentan se sintió mal y llamó a Juanita. Cuando fue su hija, murió. Luego sabremos los pormenores. Cuando he pasado la triste noticia a mi mujer, le ha faltado tiempo para exclamar: “¡Hay que estar preparados siempre!: La muerte viene sin avisar”. Yo he repetido mi poesía: “¿Cuándo será que venga –Doña Tormento? -¿Vendrá de madrugada? -¿En qué momento? -¿Cómo será que venga… -Que venga cuando quiera, -aquí la espero, -que estando preparado –no tengo miedo”. ¿Te cuento lo de ayer? Fui al odontólogo a que me viera un diente que me dolió basta...

De los santos.

22 marzo 2017, Santa Lea, miércoles Sigo contando…    De los Santos -Murcia, en mi camarín. -Ni que fueras un Santo. -Tomo camarín en la acepción de cámara pequeña; como polvorín sería un lugar reducido donde se guardara pólvora, o botiquín    donde se guarden unas pocas medicinas de botica. ¿Cómo voy a ser    un Santo? ¿Qué más quisiera yo? Santo es la persona a quien la Iglesia declara tal, y manda que se le dé culto. Cada cosa en su sitio. “Santo de pajares” es la persona de cuya santidad no se puede fiar uno. “Quedarse con el Santo y la limosna” es apropiárselo todo, lo suyo y lo ajeno. “A Santo tapado” es obrar con cautela. “Comerse uno los Santos” es pasarse en las prácticas religiosas. “Dar uno con el Santo en tierra” es arrojar algo al suelo. “Desnudar a un Santo para vestir a otro” es quitar algo a una persona para darlo a otra. “Tener el Santo de cara” es tener buena suerte. Como tenerlo de espaldas, lo contrario. “En...

Con obras de ayer.

21 marzo 2017, martes, San Cipriano Sigo contando…     Con obras de ayer Santana, la una menos cuarto, en el banco de la piscina. Quizás sea la primera vez en la historia de esta casa que escribo aquí. Estaría más cómodo en la jaula, que está detrás de mí, pero circunstancias obligan. El electricista trabaja por sus aledaños y nos interferiríamos el espacio como las ondas de radio en algunas emisoras. “Tú aquí y yo allí”, o viceversa; pero no uno encima del otro. -Hombre, tampoco te pases, ni tanto ni tan calvo. ¿Y qué lleva entre manos el obrero? -Sigue con la instalación de un farol que dé luz de noche a estos rincones. No me impide tanto escribir el ruido del taladro que usa como la radio que lleva a todas partes con noticias, música, comentarios… No sé cómo puede trabajar escuchando la radio. O está en una cosa o en otra, pero en dos cosas a la vez… La cabeza debía exigirle elegir una y no llevar dos o tres en danza al mismo tiempo. Ahora oigo notici...

De nombres y de hormigas.

19 marzo 2017 Sigo contando…    De nombres y de hormigas Murcia, domingo, las cinco y veinte, en mi camarín. Como dijera que me gustaría saber cuántos Amoses hay en España, recibí un Correo de mi sobrino Amós, desde Granada, donde reside, diciendo que cuatrocientos veinticuatro, según el Instituto Español de Estadística. Qué curioso. ¿Será cierto que se lleve la cuenta de los nombres que hay en España? ¿Sabrán los Saturninos, Inocencios y Vandregísitos que hay? Yo pensaba que Amoses quedarían unos diez a lo sumo, y resulta que son casi quinientos. ¿Quién puede llevarle la contraria? Es como si un médico dermatólogo te dice que tienes cinco millones de cabellos en la cabeza, ¿le vas a decir que no? O si te dicen que han encontrado restos de homínidos de hace cuarenta y cinco millones de años, ¿lo vas a discutir? Mi amigo Pedro me aseguró una vez que obtenía vida de la materia inorgánica a base de corriente eléctrica. Un día subió a mi casa de Santana a demostrar...

De niños y vasijas.

18 marzo 2017, sábado, San Eladio Sigo contando…    De niños y vasijas Murcia, las diez. Como entró la limpiadora ucraniana y yo tenía piscina, opté por dejar a las mujeres solas en casa. Tomé las de Villadiego y me fui al baño. La frase “tomar las de Villadiego” tiene su historia: Como sabes, Villadiego es un pueblo de la provincia de Burgos. En la Edad Media, los judíos eran perseguidos por el dinero que ganaban con sus préstamos. Y de tal modo era así que el rey Fernando III el Santo y luego su hijo Alfonso X el Sabio, en 1255, otorgaron protección a los judíos de las constantes peresecuciones de que eran objeto: “Sepades que yo recibo en mi defendimiento a los judíos de Villadiego”. Tomar las de Villadiego pasó a la historia como expresión de quien se ausenta precipitadamente para huir de un riesgo o compromiso y se refugia en este pueblo burgalés. Fernando III y su hijo Alfonso, prohibíeron apresar en esta localidad a los judíos, por lo que acudían a él en m...

Los "méteos".

17 marzo 2017 Sigo contando… De Redentoristas y otros Murcia, viernes, las ocho y media. San Clemente. Este santo, Justino, fue llamado “Segundo Reformador de los Misioneros Redentoristas, porque sacó de Italia al centro de Europa la Congregación que fundara San Alfonso María de Ligorio. Y por poco latín que hayas estudiado, sabrás que “servus servorum dei” significa “siervo de los siervos de Dios”. Gregorio Magno, siglo VI, fue el primer Papa que se hizo llamar así. Decía que él no era como los reyes que reclaman grandes honores, sino que era servidor de los demás cristianos. Que cuando Cristo lavó los pies a sus apóstoles en la última Cena, estaba diciendo que ellos hicieran lo mismo si querían ser discípulos suyos. En 1965, el Papa Pablo VI añadió a la lista oficial de títulos papales el de “Servus servorum dei”. -¿Y a cuento de qué nos cuentas hoy que San Clemente fue llamado Segundo Fundador de los Misioneros Redentoristas, o que el Papa Gregorio Magno se hacía lla...

Vanidades del mundo.

             Murcia, las doce, junto a la ventana que da a la calle “Maestro Salvador Ortiz”. No es que sea una gran avenida, pero ahí está con sus placas en ambos extremos, entre “Pintor Sobejano” y “Federico Balart”. Salvador era maestro en “San Andrés” cuando yo vine a Murcia, en el año 1.981. Hasta que se jubiló, estuvo con niños de tercero,    en la segunda planta. Se veía a la legua que era un maestro ejemplar. Quería a los niños y los niños lo querían a él. Era de estas personas que nacen para ser maestros y fuera de la escuela no saben estar. Buen maestro, buen compañero y buen amigo. Una Semana Santa me dejó su balcón para ver con mi familia, de cerca, los pasos de Salzillo. Hay personas buenas por naturaleza, y lo extraño sería que no obraran así. Más difícil es la ascética de quienes tienen que luchar para conseguirlo. Sus alumnos luego, agradecidos, consiguieron del Ayuntamiento que le pusieran su nombre a una calle. No ...

De carros y carretas.

15 marzo 2017 Sigo contando…     Carreteras Santana de Jumilla, las doce y media, en el salón. Acabamos de aterrizar. Santana y Murcia para nosotros va siendo la misma casa. Si quieres, como una dependencia la una de la otra o la otra de la una. Solo que entre ellas hay setenta kilómetros de distancia. “Vamos a Murcia”, “Vamos a Santana”; y mientras vamos y venimos no falta gente en el camino. Otros hacen lo propio con la casa que tienen en la playa: ora aquí, ora allí; es lo mismo. -Por eso tantos coches siempre en la carretera. -Mejor en la autopista, Eulogio, que carretera viene de los carros y carretas del pasado siglo, y van quedando pocos. -Aún quedan algunas carreteras secundarias por campos y montes. Hasta casillas de peones camineros, de cuando había obreros fijos que reparaban los caminos de tierra. -Hoy creo que es una especie a extinguir, si no ya extinta. Reliquias en algún lugar como las pirámides de Egipto, o monumentos griegos y romanos, ...

Aparatos nuevos.

14 marzo 2917 Sigo contando... Murcia, las seis menos veinte de la tarde, en mi camarín. Pues sí, llegaron esta mañana los objetos que compramos hace unos días: la cinta de andar por casa, el aparato quitadolores, el purificador del agua del grifo... Y, claro, los regalos prometidos: un reloj, unos libros de arte, una almohada... Íbamos a salir cuando sonó el teléfonillo. “Soy de Prosalud”, dijo. Yo no sabía de qué hablaba. “¿Cómo? ¿Qué dice?”. Tuvo que repetir lo mismo hasta que caí en la cuenta. “Ah, sí, claro, de Prosalud, suba”. Yo, que iba a Inacua, dejé el macuto otra vez en su sitio; mi mujer, que iba al mercado, dejó también el carrito de la compra. El ascensor subió cargado de cajas. Un joven iba envuelto entre las mismas, de tamaños diversos. “¿Dónde las colocamos?”, oí una voz cerca. “Pase y ya veremos”, le respondí. El pasillo de la casa se llenó de paquetes, que no dejaban pasar. “Empecemos por la cinta de andar; pase por aquí y a ver dónde en...

De ayer.

Murcia, 13 marzo 2017 Sigo contando… De ayer Santana, la una del mediodía, en el comedor, hoy sin gato encima de la mesa. Viento y frío fuera. Sara estará en la cocina, cerca de la lumbre, donde mamá prepara la comida. Ayer nos visitó Roque, hijo de la tía Ana q.e.p.d. Roque está casado con la hija de don Jerónimo Molina, por quien lleva nombre    el Museo Arqueológico de Jumilla. Don Jerónimo era muy aficionado a la Historia y a la Arqueología. Se recorría montes del término buscando restos de poblados ibéricos. Como le dijera un día que mis hijos encontraron cerca de mi casa pebeteros y restos de vasijas de cerámica, nos hizo una visita. En el Museo “Jerónimo Molina” se guardan hoy    las caras que encontraron mis hijos de un santuario ibérico por Coimbra, con un cartel que dice: “Hallazgos de los niños Tomás Pastor de esta localidad”. ¿Qué a qué venía Roque? Trajo un cuadro del Cristo de la Columna que pintó mi mujer a su tía, y que ella dijo a...

Proeza histórica.

11 marzo 2017   Sigo contando…    A mi hijo Miguel Tomás Pastor   Murcia, en mi galería. No solo hace tiempo primaveral sino que anuncian para mañana treinta y dos grados, que sería un récord de temperaturas marcianas en la Región.      De Santos, San Paciano, que no conozco a nadie que se llame así; lo de los santos debe ser por regiones: igual por León o por Huelva hay muchos Pacianos, como en Murcia Josés o Franciscos. A mí me gustaría saber cuántos hay en España que se llamen Amós; muy pocos quedarán cuando se fueron ya a la otra vida mi padre, mi hermano y unos primos que se llamaban así por los abuelos.      Y como el tiempo no para, y Dios no quiera que pare, ya llevamos setenta días del año en curso, y parece que fue ayer cuando cantábamos villancicos. Dentro de otros doscientos noventa y cinco habremos llegado de nuevo al final.      Y así distraídos con los fríos y calores, con los ...