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Mostrando entradas de febrero, 2017

De un curso de Retiro.

24 febrero 2017 Sigo contando…    De un Curso de Retiro –A mi hija- El Limonar, viernes, la una menos cuarto. Doy fe como notario que me encuentro en una Casa de Retiro con otras personas que vienen a lo que yo: a oír Misa, a escuchar Meditaciones, Lecturas, Charlas, Vía Crucis, y a comer bien. Como ves, un programa que para sí lo quisieran muchos. Diré, siguiendo un orden, que antes de salir de Murcia ayer nos dieron la noticia por teléfono de la muerte de la tía Piedad, que aunque tenía cerca de cien años, no dejaba de ser la hermana de mi suegra, la tía de mi mujer y la madre de las primas Ana, María Pilar y Pieté. El viaje al Limonar siguió su curso, y Lina y mi mujer irían al entierro en Jumilla por la tarde. Las cosas hay que aceptarlas como son y no sacarlas de contexto: “El muerto al hoyo y el vivo al bollo”, que dice un refrán que circula por ahí. No se puede cambiar el orden de las cosas por un muerto, que “un cadáver más qué importa al mundo” q...

Fin de unas cartas de Unamuno

Continuación 27 febrero 2017 Sigo contando… Fin de unas cartas de Unamuno. Por eso, hay que llevar cuidado con lo que se escribe; nunca se sabe quién puede leerlo después. Ay, don Miguel, ¿cómo se le ocurrió decir: “No puedo tragar a esa gente entre la que usted vive: me parecen huecos, mafiosos, realmente tontos: el andaluz es en España una especie inferior; yo no sé qué idea le merecerán a usted, que vive entre ellos, pero yo no los resisto”. ¿Cómo no pensó que, igual que yo ahora, podía leer su carta otro que no fuera Timoteo Orbe a quien iba dirigida? Cuánto cuidado se ha de llevar cuando se escribe. Solo por ese juicio y esa frase se habrá ganado la enemistad de una Región tan linda como es Andalucía. Porque estoy seguro que los andaluces la habrán leído y hasta con lupa. Hay que decir lo bueno que podamos decir de alguien y si no sabemos nada, lo mejor es callar. Esta regla que es buena para el trato verbal con la gente, se hace necesaria cuando escribimos. Las ...

De unas cartas de Unamuno.

25 febrero 2017, sábado.   Sigo contando… De unas cartas de Unamuno   Por este epistolario se sabe cómo piensa don Miguel: “Levanta la vista, mira al porvenir, prepárate a la vida sin dejar de pensar   que tu hijo perdido te espera; pide fuerzas a Dios, y no te desanimes…”, escribe a su amigo Mario Sagarduy el 29 de mayo de 1887, desde Salamanca, tras la muerte de un hijo.   Está muy preocupado cuando yo nací, en el año 1933, con la Segunda República, que acabó con el reinado de Alfonso XIII dos años antes: “Mi estado de ánimo me impide salir de España; y menos mal que no me impide salir de Salamanca, desde donde, envuelto en un torbellino de preocupaciones, cuidados y temores, te escribo”, dice a José Castillejo el 25 de junio de 1933.   O cómo le iba con el Gobierno de Franco: “Tengo aquí dos o tres libros de la Biblioteca de la Facultad de Letras. Diga a su Decano que mande a un bedel que los recoja. Si no voy yo mismo a llevarlos, como otra...

De unas cartas.

24 febrero 2017 Sigo contando… De unas cartas ¿Sabría Unamuno que sus cartas se recogerían más tarde en libros? Pienso que no. Una carta al amigo es como un saludo, sin protocolos, sin ciertos cuidados gramaticales ni literarios. Algo familiar, sin otras pretensiones que las puramente prácticas. Y, quizás por eso, esas notas que se escriben rápidas y espontáneas, guarden, más que otros escritos, nuestro modo de ser. Es como si visitas a un familiar y lo ves en su casa de trapillo. La carta viene a ser como ese amigo o familiar cogido de improviso, sin etiqueta, como es en realidad. ¿Qué será entonces una colección de cientos de cartas escritas a muchos amigos? Un retrato psicológico. El mejor retrato de una persona que pueda darse. Cientos de momentos sin esperar la visita. Pues así tengo yo a don Miguel de Unamuno en un bello libro, con retazos de su vida en cartas escritas de  1894 a  1914. Cartas a Eduardo Marquina, a Benito Pérez Galdós, a Rubén Darío...

En el convento.

23 febrero 2017, jueves, San Policarpo Sigo contando… Las relaciones entre las personas son difíciles. Cada cual busca su bienestar. La mejor forma de convivir con los demás es transigiendo, tolerando, permitiendo, sufriendo y hasta queriendo lo que suceda a tu alrededor. No sopòrtar al vecino es martirizarse uno inútilmente, porque, quieras o no quieras, vecinos siempre vas a tener. Escucha la historia de unos frailes que rezaban en su Convento cuando oyeron ruido fuera: -¿Qué ocurre? –se asomaron a la ventana- ¿qué voces son estas? Hay gente que canta y baila en la puerta con música fuerte en decibelios. ¿Qué podemos hacer? Se reúnen a deliberar. Los maitines han cesado momentáneamente. La Comunidad, compuesta por cuatro frailes, espera la respuesta de Dios para obrar en consecuencia. Siempre lo hacen así; nunca se precipitan, que para ellos sería actuar por su cuenta, sin atender la voz de su Maestro, de su guía y pastor. Esperan la respuesta para pronunciarse. Rezan en si...

Velocidades.

22 febrero 2017 Sigo contando… Velocidades ¿Quién dijo que el avión le produce vértigo? ¿Qué la velocidad lo asusta? Somos viajeros de la nave más veloz que pueda imaginarse. Ahí es nada: Cuerpo esférico de trece mil kilómetros de diámetro, girando por el espacio a más de cien mil kilómetros por hora. Sí, has oído bien: a más de cien mil por hora. Un coche normal alcanza los cien; un coche de carreras, los trescientos; un avión, los mil. Pero cien mil por hora, solo la Tierra. Calculemos: Si la Tierra dista del Sol ciento cincuenta millones de kilómetros y le da una vuelta cada año, resulta sin muchos cálculos que la circunferencia rectificada mide aproximadamente    novecientos cuarenta y dos millones de kilómetros. Si dividimos estos kilómetros por trescientos sesenta y cinco días que tiene el año, nos da, también aproximadamente, dos millones y medio de kilómetros. Es decir, que cada día la Tierra recorre la friolera de dos millones quinientos mil kilómetros. ...

San Francisco.

Murcia, 21 febrero 2017 Sigo contando…   Buenos días, familia; buenos días, vecinos; buenos días, Sol. San Francisco de Asís seguiría hasta el infinito, pasando por la hormiga, por el almendro, por el tendero de la esquina, por los niños de Pakistán. Su saludo abarcaría a todo lo creado, como obra, al fin, de su Señor. ¡Qué bueno sería amanecer el mundo así, con espíritu franciscano: Siria, Rusia, América, España! ¡Qué bueno que todos amanecieran amándose! Buenos días, viento; buenos días, lluvia; buenos días, tú. ¿Qué nos hace ser de otro modo? ¿Cómo nos ciega el mal para no comprender una verdad tan simple? Años, milenios, decenas de milenios, y no es suficiente: seguimos donde mismo, con la venda puesta. La felicidad se halla en el amor a los demás. El egoísmo es la raíz de los males que padecemos; el amor a nosotros mismos. Somos como niños que no han madurado, que no han pasado del yo al tú y al nosotros. Yo, yo, yo, y solo yo. Lo demás no me importa. Esa es la...

De un Atlas.

Murcia, 20 febrero 2016, San Euquerio. Sigo contando… De un Atlas Un Atlas es un libro apasionante. A mí me divierte viajar por países lejanos y saber cómo viven y piensan sus gentes. El Atlas me proporciona este capricho sin esfuerzo. Si quiero salir de Europa, me ofrece todo el mundo para elegir: la misteriosa Asia, la colosal África, la incomparable América -incluida la del nuevo y desconcertante Presidente Trump-, Oceanía y sus caprichosas islas, la gélida Antártida -¿por cuánto tiempo?-. Difícil elección. ¿Quién no sueña con Indonesia o Nepal, con Zaire o Mozambique, con China o Canadá, con las islas Salomón, Fidji o Kiribati? ¿Quién no viajaría a la Antártida por los mares del sur? Me detengo en Malawi, país africano. Su extensión es menor que la de media España; tiene ocho millones de habitantes, que hablan inglés y son animistas; la capital es Lilongwe; tiene fronteras con Tanzania, con Mozambique y con Zambia; su clima es tropical; su principal medio de vida, la ...

¡Ay, las cabezas!

18 febrero 2017 Sigo contando…: ¡Ay, las cabezas! Pienso que de las enfermedades que padecemos, las más difíciles de atender proceden de la cabeza. Las más sutiles, las más escondidas. Si uno en accidente se rompe un hueso, se ve enseguida de dónde viene el mal; el traumatólogo lo tiene fácil: Rotura de peroné, de cúbito o de fémur. Si el paciente fuma mucho, tose y no respira bien, el médico lo ausculta y dice: Estos pulmones necesitan más oxígeno. Le manda no fumar y unas vacaciones al campo. Si no ve bien, el oftalmólogo le manda gafas graduadas. Si le duele la tripa, unos comprimidos y a correr. Si es una muela, la saca y en paz. Pero, ah, si es la cabeza. Si un amigo deja de saludarte; si otro habla solo por la calle; si la mujer grita sin venir a cuento; si el hijo llora porque no quiere vivir; si la vecina afirma que estuvo en otro planeta montada en un ovni; si mengano asegura que es Dios… Los psiquiatras conocerán más casos de cabezas desvariadas por una falta, por...

Librerías de viejo.

17 febrero 2017 Sigo contando… : Librerías de viejo    -por ayer- Murcia, las once y media, en el rincón del piano que me deja la mujer que limpia: “Ya puede pasar aquí”. Como otros años, por estas fechas dejaré días sin escribir en mi Diario. Y es que preparo libro nuevo y me absorben el seso su título, las fotos, el índice y demás añadidos que suelo poner. Luego del parto, se normaliza la situación y todo vuelve a lo suyo, si lo suyo es escribir sin saltar fechas. Ayer fui a una “librería de viejo” que hay por la Plaza de la Cruz de la Catedral. Era pequeño el local, atestado de libros. Un Señor joven me atendió: -Buenos días –saludé. -¿Qué desea? –respondió, amable, el librero. Le dije que tenía libros para vender y le llevaba unas muestras por si los compraba. Se quedó con ellos para examinarlos. Luego volveré a conocer el resultado. Si pensaran los libros, llorarían de pena viendo el poco aprecio que les concedo –pensaba yo de vuelta. “No queremo...

Renovar los cargos.

16 febrero 2017 Sigo contando…    Renovar los cargos Obama dijo adiós a la Casa Blanca. Ocho años gobernando los Estados Norteamericanos debe de imprimir carácter. ¿Creerá que sigue dirigiendo los asuntos de la Nación? Los cargos deberían de ser así siempre: un tiempo uno y luego otro. Sería bueno renovar los cargos, por las personas que los ostentan y por los problemas que se puedan generar. Un Presidente de los Estados Unidos es como un Alcalde de pueblo, como un Ministro o un Presidente de Comunidad. ¿Te imaginas a un hombre como Obama preocupado por asuntos de Florida, de Nueva York, de Arkansas o San Francisco? Y sin embargo, debe ser así. No puede descuidar los problemas de su macroestado. Pero, ¿cómo puede estar en el alumbrado de Iowa, en la enseñanza de Arizona, en la seguridad ciudadana de Illinois? Dirás que cada Estado tiene un Gobernador que hace las veces del Presidente. Pero así y todo, el Presidente de todos los Estados debe decidir en asuntos t...

Un Niño Jesús de Belén.

15 febrero 2017 Sigo contando… :  Un Niño Jesús de Belén Mamá compone un Niño Jesús que le trajo el domingo un amigo de Gabriel. Iba en varios trozos: cabeza separada, dedos rotos, piernas cortadas… “Se cayó al suelo y se rompió”. Su madre lo quería mucho: desde niña lo tuvo en casa. -¿Quién podría arreglarlo?, dijo alto. Y mi nieto que lo oyó, dijo: “¡Mi abuela Pascuala!”. -¿Tú crees que tiene arreglo? -preguntó incrédulo. -¡Mi abuela Pascuala! -repitió serio. Sabía Gabriel que en la casa lo que se rompía por caída o pelea entre hermanos -es mío, no es tuyo- lo solucionaba su abuela. Y vinieron con los trozos del Niño tras el porrazo. -Usted cree que puede tener arreglo este estropicio? Le di con el brazo y cayó al suelo –siguió justificándose. Mi madre lo quería mucho desde niña. -Dejádmelo, luego lo veo -dijo mi señora. Gabriel se sonreía, conocía esas palabras de otras veces, y sabía que de peores ocasiones fue testigo. … Paso por el comedor, cerca...

El tiempo.

14 febrero 2017 : El tiempo Sigo contando…    A mis queridísimas hija y mujer Lina y mamá salieron juntas de compras. ¿A tiendas de ropa? ¿A zapaterías? ¿Al Mercado de Verónicas? Ellas sabrán. Luego vienen cargadas de paquetes, que distribuyen por habitaciones. “Esto aquí, eso allí”. ¡Qué bien lo pasan cuando van de compras las dos! “Yo me compro estos zapatos”. “Pues yo este bolso”. “Este jersey le quedará bien a papá”. Nada se les pone por delante. -¿No hablas del tiempo hoy, Tiburcio? -No pensaba hacerlo, Palmaquino, pero si insistes, diré que hace frío en la calle, que está raso en Murcia y que pronostican lluvias para el fin de semana. -Es que, ya sabes, “en febrero, se hiela el agua en el puchero”. -Los días van creciendo, pero despacio, poco a poco. Y así, “por febrero, ratos malos y ratos buenos”. Ya sabes que los refranes son fruto de la experiencia. -Los que más saben del tiempo, Tiburcio, son los del campo, que se pasan la vida mirando el cielo...

Amores tardíos -continuación-..

13 febrero 2017 Sigo contando… Amores tardíos –Continuación- Pronto Senén miró con buenos ojos a Leonor, que, en la Misa de todos los días, ocupaba siempre el primer banco. Con el rabillo del ojo, la miraba embobado moviendo los labios en oración constante. Y en ella creyó encontrar a la mujer que, fuera, había buscado tantos años. “¡Qué buena debe de ser!”, se decía. Y la miraba con arrobo pensando si aún sería tiempo de terminar una historia que nunca había concluido. La Misa se convirtió en el sueño y ¿por qué no decirlo? en la ilusión de Senén, que contaba las horas por seguir mirando a Leonor en la capilla. Senén tenía un amigo entre los residentes que se distinguía de los demás. Los dos hablaban de sus cosas personales, tras haberse contado mil veces sus años de juventud. ¡Cómo se apreciaban! Guillermo, que así se llamaba su amigo, era más basto que él, más rudo. Su lenguaje era acerado, no permitía que le llevaran la contraria. Por eso quizás no tenía muchos amigos...

La Residencia (Cuento).

11 febrero 2017   Sigo contando… : La Residencia   (Cuento)   Leonor y Senén se conocieron en una Residencia. En la Misa de todos los días, en la Capilla, donde quedaban solos con sus recuerdos de juventud, que parecen siempre más felices que los actuales. Leonor tuvo su amor, su boda y hasta una hija. Ahora, que murieron aquel hombre y aquel fruto de sus entrañas, se encuentra sola y se acoge a los cuidados de unas Monjas que dirigen la Residencia de Ancianos. Senén es soltero; también está solo. Murieron sus padres y los hermanos que tuvo, o se fueron a vivir lejos de la tierra que los vio nacer. Senén, que tuvo sus ilusiones de formar una familia, dejó pasar el tiempo y perdió su tren. Conoció a una mujer y cuando le iba a volcar sus sentimientos, la vio reír con otro hombre. Más tarde salió algún tiempo con Narcisa, mujer casi vecina de siempre, delicada y trabajadora. La madre de Senén le habló muy bien de ella, y veía con buenos ojos que su hijo Sené...

La pianola.

10 febrero 2017 Sigo contando… : La pianola … Empieza a tocar una pianola debajo de mi ventana. Es para todo el barrio. Toca un par de piezas, recoge lo que le echan por las ventanas y se va con la música a otra parte, nunca mejor dicho. Elige otro punto próximo y vuelve con la música. Recuerdo que antes cantaba una mujer. ¿Sería otro grupo musical? En el de hoy iban dos personas: una manejaba la pianola y otra, más joven, recogía la cosecha. -Diferentes maneras de vivir, Venancio. Yo no veo mal que se ganen su comida y la de su familia repartiendo música. ¿No van otros por Sevilla con galeras paseando a los que quieren ver la ciudad? Para unos, la gramola; para otros, la tartana. Yo no veo mal que estas personas se ganen la vida así. Peor es robar o pedir sentados en una esquina. Estoy convencido de que la gente ayuda mejor al que ofrece algo a cambio. “Yo no pido, yo vendo un servicio por unas monedas”, dirán ellos. -Vi a uno en un tren que repartía cartas entre los...

Ventaning.

9 febrero 2017 Sigo contando… : Ventaning Murcia, las nueve y media, ¿qué más da dónde sea? El viento se ha despertado y corre de nuevo de un lado para otro. -¿Qué te dijo el doctor de la Vega ayer? -Hablamos y me dijo que volviera dentro de unos meses. Salí contento de la entrevista. Es joven el doctor Carrasco y transmite confianza. La fe, hasta en las cosas terrenales, es muy importante; ver en otra persona la ciencia, la sabiduría y confiar en su palabra, es esencial para el enfermo.       -¿Qué le pasa a usted?       -Pues…       -Tiene muy buen aspecto.       -Pues ya me encuentro bien, no sé a qué he venido.       -La ropa baila en la terraza de enfrente. Con viento es peligroso ir por la calle, Nicolás.       -Claro, te puede caer la maceta de un balcón o un muerto.       -¡H...

El DNI.

8 febrero 2017 Sigo contando    : El D.N.I. Murcia, las diez menos veinte en el reloj que tengo delante. Me encuentro en mi camarín de Federico Balart. Ayer me porté con el coche como en los mejores tiempos. Llevé a mamá al Ambulatorio por recetas y fuimos después a Correos a mandar a Emilia, la monja, un dinero prometido. Con el coche me defiendo bien. Si no tuviera que aparcar, iba con él a todas partes. Pero lo malo es aparcar donde quieres, que luego viene la multa, o se lo lleva la grúa, que es peor. La Oficina de Correos está donde estaba antes, en la Redonda, pero por dentro está cambiada. Una Señorita te pregunta cuando entras a dónde vas. Le dices lo que quieres y te manda a un mostrador. Lástima que cuando todo parece resuelto, te preguntan; ¿Su D.N.I.? Se lo digo, pero no es suficiente. “Pues no lo llevo”, le contesto. “Entonces no podemos seguir con la operación”, contesta. Y lo dejamos para otro día. ¿Cómo vamos por el mundo, me pregunto en mi camino...

Los hermanos Torres.

7 febrero 2017 Sigo con…    :    Los hermanos Torres Murcia, casi las dos, hora más de poner la mesa que de empezar a escribir. Aprovecho que mamá ve en la tele a los hermanos López. Le va el programa. Son dos hermanos gemelos que hacen comidas para el público. Como Alguiñano en otra cadena. La cocina se ha puesto de moda. No hay cadena que no tenga este programa, aparte Concursos de Máster Chef con niños y mayores. Y mamá se apunta a los programas que enseñen recetas culinarias. Ah, oigo “Torres en la cocina”. No eran los hermanos López, como he dicho antes. Decía que si sale un Crucero, mamá no mira la tele; si sale otra fiesta que suene a marujeo, tampoco. Si dice el tiempo o huele a cocina, se apunta. Cada persona por lo visto tiene sus preferencias. No hay un gusto común para un determinado programa. -Si fuera así, el resto no se veía. Unos prefieren fútbol, otros Noticias, y otros Máster Chef. Y así todos contentos. -Lo malo es cuando hay dos en...

Boniatos.

6 febrero 2017 Sigo contando    :    Boniatos Murcia, las nueve, en mi camarín. Como a las seis merendamos,    ayer Lina y mamá se tomaron un yogurt; yo preferí un boniato asado en el horno. Me encantan los boniatos. Son tubérculos comestibles, como las patatas. Por la mañana estuve en el Mercado de Verónicas. Aquí carne, allí pescado, al lado fruta y más allá boniatos. Y los compré. Es una delicia pasear por delante de los puestos. La gente se detiene y pide; el vendedor pesa y cobra la mercancía. ¿A qué hora surtirán los puestos de sus artículos? El pescado vendrá del mar; la carne del matadero, la fruta de la huerta. Y así todo. ¿A qué hora pescarán el pescado que venden a las nueve de la mañana? ¿A qué hora matarán las reses que venden temprano los carniceros? ¿A qué hora cogerán la fruta? Detrás de la compraventa hay un mundo de trabajos previos donde los agricultores, matarifes y pescadores han tenido que bregar para que esté servido e...