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Un hijo.

-La amiga de mi sobrina se acordará siempre que por estas fechas perdió a su hijo.

--¿De accidente?

-Otro tipo de accidente, Julián. Accidente no es solo morir en la carretera. Cuanto ocurre para segar una vida, es un accidente vital.

-  ¿Y cómo fue, Ernesto?

-      Algo notó la madre, asustada, para saber que su hijo no se movía en su vientre.

-   Bueno, si no había nacido…

-    Para una madre, Julián, es un hijo igual cuando tiene cinco meses que cuando tiene menos cinco meses, si es que la vida se cuenta a partir del parto. Para una madre, la vida de su hijo comienza cuando se engendró, no cuando salió de su barriga. Cuando es recibido por la matrona, el niño tiene ya nueve meses de vida. Está preparado para afrontar la etapa siguiente. No es que no existiera, sino que hacía ejercicios de calentamiento para vivir fuera de la madre.

-   ¡Qué cosas se te ocurren, Ernesto!

-   Yo contaría la edad de las personas sumando nueve meses a la que erróneamente figura en sus datos personales. “¿Qué edad tienes?”. “Veinte años más nueve meses; y tú?”. “Yo cumplo mañana dieciocho, aunque otros piensen que me faltan nueve meses para cumplirlos. ¿Es que no existo cuando vivo en el vientre de mamá?”. Que se lo digan a la amiga de mi sobrina. Sabe muy bien que su hijo ya vivía.

-  El ser humano, desde que se engendra, es un nuevo ser. Lo normal es que muera de viejo, cuando haya pasado por  todas las fases que tiene la vida: embrionaria, fetal, infancia, adolescencia, juventud…. Pero tiene excepciones: unos la acaban antes de ver la luz y otros después, por circunstancias especiales, sin haberla completado.


Adivinanza

Cuando canta -tanto espanta que sobresalta a la gente -con el grito en la garganta -y las alas en la frente.

a solución, mañana. Ayer: <luciérnaga 

                      Francisco Tomás Ortuño

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