Ir al contenido principal

Cuento. continuación.

28 enero 2018 : Domingo, Santo Tomás de Aquino
Invierno´18 : Cuento
     Santana y lloviendo, las once y media, en el comedor. Hemos desayunado al calor de la lumbre, viendo llover; mejor, oyendo la lluvia en los tejados y viendo el agua correr como ríos monte abajo. Y así toda la noche. Una lluvia sin truenos ni relámpagos, de las que gustan, sin alborotos.
     Hemos llamado al restaurante Paraíso a reservar una mesa para tres comensales a las dos. Y ahora…
-A seguir con el Cuento, que lo esperamos como agua de mayo.
-Pues sigo con mi Cuento, Félix:
Continuación:
     Rodolfo llegó a conocer mejor que nadie a Godofredo en su nueva situación. Vivían cerca, se conocieron, y quiso ayudarle. Godofredo un día le preguntó a su amigo si vivía el Papa Clemente VII. Y este le dijo:
     -El Papa que vivía entonces, cuando te durmieron, ya murió; y a Clemente VII le sucedieron otros Papas hasta el que tenemos hoy, que es el Papa Francisco.
     -¿Y Martín Lutero, de quien tanto se hablaba entonces, que se rebeló contra la autoridad del Sumo Pontífice? “La justicia no consiste en las obras sino en la fe”, decía. ¡Cómo se hablaba de este hombre y del protestantismo que fundó! Parece que aún oigo las discusiones acaloradas a que daban lugar.
     -Mira por dónde, Godo, la herejía que nació con Lutero en tu tiempo, se extendió por el mundo y aún sigue coleando. Tuvo fuerza aquel agustino para siglos de historia.
     Y se tomaron tal gusto en preguntar uno y en responder el otro, que pasaban horas sin querer separarse. Y es que Rodolfo no solo hablaba con su amigo, sino que, haciendo de lazarillo, le explicaba  lo que no alcanzaba a comprender.
     La luz, por ejemplo, le costaba asimilar lo suyo a Godofredo. Cuando él vivía se alumbraban con hachones y velas y ahora veía, como la cosa más natural, que las bombillas y los tubos dieran tanta luz como el sol.
     -Mira Rodolfo, vosotros no os admiráis de este invento que sustituyó a las velas que yo conocí, pero te aseguro que es de lo más asombroso que he conocido: tocas una llave y se enciende; tocas otra vez, y se apaga. Al que descubrió esta maravilla, la humanidad le tiene que estar agradecida por siempre.
     -Tienes razón, Godo, no me extraña que te asombre el invento de Thomas Alba Édison, inventor norteamericano del siglo XIX; no solo inventó la lámpara eléctrica y el alumbrado público sino que también inventó el telégrafo, el fonógrafo, el megáfono y otros aparatos que luego te iré explicando.
Y como la luz le producían pasmo los aviones, la radio, la televisión, el ordenador, el móvil… No salía de su asombro. Por más que su amigo le explicaba, él estaba asustado, sin comprender lo que oía. “Es mucho, Rodolfo, compréndelo, es mucho para digerir en poco tiempo; no puedo, soy de otra época, y cuanto veo me impresiona. No es posible: ayer tan poco y hoy tanto. Tenía que haber seguido el curso de la vida para comprenderlo.
¿Tú crees que puedo ver ese pájaro que llamáis avión sin asombro? ¿Que en una pantalla vea lo que están haciendo a miles de kilómetros? ¿Que una llave abra la puerta sin tocar La cerradura? ¿Qué las máquinas trabajen por los hombres? ¿O que un cohete suba a la luna? Rodolfo, yo no comprendo que lo que veo no sea un sueño.
-Pero en el siglo XV, Godo, ya se conocían muchas cosas, ¿no?
-Es cierto, pensábamos que en el Renacimiento se había tocado techo. La pólvora, por ejemplo, la descubrieron los chinos, la importaron a Europa los árabes y fue usada en la guerra de los Cien Años; pero su empleo eficaz corresponde al siglo XV.
-¡Vaya empollón que tuviste que ser, Godo!

Continuará


Adivinanza

-Soy roja como el rubí –y llevo pintitas negras; -me encuentras en el jardín, -en las plantas y en la hierba.
La solución, mañana. Ayer, Cabeza de ajos.

                                        Francisco Tomás Ortuño

Comentarios

Entradas populares de este blog

De gitanos.

28 agosto 2017 : Lunes, San Agustín Verano 17 : De gitanos       Santana, las doce y cuarto, en el comedor. Hoy el sol no da la cara tampoco; el cielo está cubierto de norte a sur y de este a oeste, pero de llover ni una gota. Lo que sí hace es viento, un viento –aire en movimiento- que no cesa; iba a decir huracanado. El molino de la terraza tiene trabajo.       El castrador de pinos -¿he dicho una barbaridad?- acaba de llamar para decir que con este tiempo no subirá esta tarde a cortar las ramas que sobran a los pinos. “Pues muy bien que me parece –le he dicho-; cuando Eolo se duerma, vienes con la sierra”.      Ayer me dijo un buen amigo, por Correo electrónico, que un gitano exclamó: “Señor, no te pido que me des; solo que me pongas donde haya”.       -Los gitanos son gente especial, sin duda, y ellos lo saben.       -¿De dónde proceden? ...

Médicos.

8 febrero 18 : jueves, 39-326, San Emiliano, “La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de resolverlos”. S.M. Invierno´18 : Médicos      Murcia, las siete menos diez, en mi estudio pianístico. La mujer que limpia, ucraniana ella, se acerca a la puerta de salida. Significa que pronto habrá acabado su faena. Empieza por aquí y acaba por allá; y en el camino limpia habitaciones, baño, salón comedor, cocina y lo que va encontrando. Todo requiere un orden y ella lo sabe. Nada que objetar.      Yo esta tarde visité al endocrino. Visita concertada hace unos meses. Por octubre sería. Me ha cambiado unos comprimidos –eucreas por galvus-, él sabrá por qué. ¿Se lo habrá sugerido mi analítica? Para los médicos, un análisis le dice nuestro estado. ¿Qué harían sin él? Antes era otra cosa: “¿Qué le duele?”. “Tome este jarabe”. Ahora es más fácil.      Te lo contaría: Hace unos años visit...

Túnez.

9 febrero 2018  : San Miguel Febres Pensamiento : “Niños que juegan: fuegos artificiales”. F.T.O. Invierno´18  : Túnez       Murcia, las doce menos cuarto, en mi mesa redonda junto al piano. Solo en casa. Cuando supe que era tunecino sentí curiosidad por conocerlo. Y es que yo hablaba de inmigrantes por los nombres genéricos de negros, magrebíes o latinoamericanos, fueran unos de Sudán, de Etiopía o de Mozambique; fueran otros libios, marroquíes o argelinos; o fueran los últimos colombianos, ecuatorianos o chilenos. Para mí, de forma general, todos eran de los unos o de los otros: o negros, o magrebíes o latinoamericanos.       ¡Cómo se reirían ellos cuando comentaran nuestro despiste! “Mauritania no existe para los españoles”, dirían por carta a    familiares o amigos de su país. Como los negros cuando hablaran con otros compatriotas: “En España no cuenta ser de Tanzania, de Gabón, de Kenia o de Angola; a...