10 febrero 2018 : Santa Escolástica
Era hermana de San Benito. Consagrada a Dios desde su infancia, mantuvo una perfecta unión espiritual con su hermano, al que visitaba una vez al año en Montecasino, región italiana de Campania. Murió el año 547.
Pensamiento : Niños atentos al Profesor: líneas convergentes en un punto. F.T.O.
Murcia, sábado, las doce, frío intenso fuera. No tanto como se cuenta de Segovia, de León, de Teruel, de Burgos o Valladolid, que hay noches que se alcanzan los veinte bajo cero. ¿Cómo podrán resistirlo? ¿Y los que duerman en la calle? ¿No abrirán la puerta de su casa otros para que entren a pasar la noche?
¿Y las Centrales eléctricas, que ganan millones de euros con los fríos, ¿cómo no instalan un servicio de calefacción para los que no puedan pagar? ¡Ay!, somos incorregibles.
Te voy a hablar de Sikkim, un país pequeñito que estuvo tiempo bajo el protectorado de la India. Su extensión apenas sobrepasa los siete mil kilómetros cuadrados; su población está sobre los doscientos mil habitantes, de origen nepalí sobre todo; su religión es budista, y la capital es Gangtok. Viven de la agricultura.
A comienzos del siglo XIX, la India se acogió al Protectorado de Inglaterra, pero al independizarse en 1947, Sikkim siguió bajo el Protectorado británico, hecho que se mantuvo pese a las continuas reivindicaciones de la República Popular China.
-¿Y por qué me cuentas la historia de Sikkim?
-“Siempre se aprende algo”, como dice el presentador de “Saber y Ganar”en su eterno programa de sobremesa. Tal vez he pensado en este país por la nieve que vemos estos días en todas partes del planeta. O tal vez por un vídeo que he recibido hoy con imágenes impresionantes de unas cuevas descubiertas en Méjico. El cerebro es capaz de trasladarte de los fríos sorianos a las nieves del Himalaya.
Yo comparo al cerebro con un calidoscopio: continuamente está ofreciendo imágenes nuevas. Y uno las comenta sin saber cómo vinieron ni a dónde van a parar. Que cambian no hay duda. Cuántas veces vemos imágenes nuevas que no sabemos lo que significan. Que están ahí, pero nada más, y luego salen en un sueño.
No las hemos buscado, se han ofrecido ellas para dar lugar a otras que seguirán después. ¿Y en los sueños? ¿Como sueñas lo que sueñas? Yo cuando me acuesto le digo a mi compañera de cama: “¿A dónde iremos esta noche?”. Sabe que me refiero al sueño que vendrá a llevarnos a alguna parte, a pasarlo bien o a sufrir. Ni en el sueño decidimos ¡qué pena! No se lo digo a mi hija, doctora en Pedagogía, porque me daría razones de lo contrario.
Francisco Tomás Ortuño
Adivinanza
¿Qué es?, ¿qué es?, -del tamaño de una nuez, -que va subiendo la cuesta –pero que no tiene pies?
La solución, mañana. Ayer: Amapola.
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