Ir al contenido principal

Cuento. Continuación.

30 enero 2018 : 30 – 335, martes, San Adelelmo de Burgos, siglo XI.
Invierno´18 : Cuento: Continuación
     Murcia, las siete; sí, de la tarde, en la mesa redonda, con brasero eléctrico.
     -¿Qué horas son estas de ponerse a escribir?
     -Circunstancias mandan, Jacinto. Esta mañana fui a Inacua y esta tarde al endocrino.
     -¿Subida de glucosa?
     -No, tenía que certificar que mi diabetes está controlada.
     -¿Y eso?
     -En la vida social, si te fijas, unos hechos dependen de otros, van como unidos por lazos invisibles, pero reales. El Ministerio de Turismo sabe que hace unos años compré un coche; ahora te avisa que debes pasar la Inspección Técnica del vehículo. El carnet de conducir tiene su caducidad; vas a renovarlo a una Oficina y te mandan al endocrino. Y así todo. Complicado pero necesario para que todo funcione bien: el vendedor de coches, el ministerio de turismo, la ITV, el endocrino. No sé si me entiendes.
     -Sí, sé lo que quieres decir, pero ¿vas a seguir con el Cuento que estabas contando?
     -¿De qué iba mi Cuento ayer?
     -Iba de un tal Godofredo que pasó más de cien años durmiendo y al fin despertó y todo lo encontró cambiado. Un amigo suyo, Rodolfo, le va explicando los cambios que encuentra y quiere conocer.
     -Ah, ya, continúo:
     En estas parlas pasaban muchos ratos procurando que Godofredo no se viera de un tiempo distinto al que realmente fuera el suyo. Había sido un trasplante difícil y costaba adaptarse al nuevo medio, a la nueva circunstancia.
Y aunque llegaba a acosumbrarse, con esfuerzo, a lo que veía cerca, a que las vacas volaran, a que se fuera a la luna, o a que se hablara a través de un aparato diminuto, vio que había otro escollo insuperable: su pensamiento.
Su pensamiento era distinto, radicalmente otro. Aceptaba que las cosas fueran así, que las personas fueran otras, que el medio hubiera cambiado –ahora había ciudades populosas que antes no se concebían-, pero vio que su pensamiento no era el mismo. El suyo había quedado detenido, como dormido unos siglos atrás.
Y eso no le permitía seguir a las personas con las que hablaba. Era como otro lenguaje que él no comprendía.  Ni con niños podía entenderse. “¿Qué le hubiera ocurrido a Miguel Ángel redivivo?”, pensaba, “¿hubiera podido vivir así”.
Lo vio claro: él era de un tiempo y ese tiempo no era este. Querer vivir quinientos años después del tiempo de uno era un  disparate. “¿Cómo me hizo don Raimundo esta faena?” pensaba. “¿Agradecería Lázaro a Jesús que lo resucitara?”.
Sufrió como pudo su nueva vida, pero enfermó pronto de pena con los recuerdos. Y antes de morir dijo a su amigo y a los médicos que seguían la experiencia, que no volvieran a cometer con nadie semejante injusticia. FIN

Adivinanza
-Dice todo lo que sabe, -él solo o formando coro; -verde, enjaulado, es ave –y tiene el nombre de…
La solución, mañana. Ayer, Camaleón.
                                       Francisco Tomás Ortuño

Comentarios

Entradas populares de este blog

De gitanos.

28 agosto 2017 : Lunes, San Agustín Verano 17 : De gitanos       Santana, las doce y cuarto, en el comedor. Hoy el sol no da la cara tampoco; el cielo está cubierto de norte a sur y de este a oeste, pero de llover ni una gota. Lo que sí hace es viento, un viento –aire en movimiento- que no cesa; iba a decir huracanado. El molino de la terraza tiene trabajo.       El castrador de pinos -¿he dicho una barbaridad?- acaba de llamar para decir que con este tiempo no subirá esta tarde a cortar las ramas que sobran a los pinos. “Pues muy bien que me parece –le he dicho-; cuando Eolo se duerma, vienes con la sierra”.      Ayer me dijo un buen amigo, por Correo electrónico, que un gitano exclamó: “Señor, no te pido que me des; solo que me pongas donde haya”.       -Los gitanos son gente especial, sin duda, y ellos lo saben.       -¿De dónde proceden? ...

Médicos.

8 febrero 18 : jueves, 39-326, San Emiliano, “La felicidad no es la ausencia de problemas, sino la habilidad de resolverlos”. S.M. Invierno´18 : Médicos      Murcia, las siete menos diez, en mi estudio pianístico. La mujer que limpia, ucraniana ella, se acerca a la puerta de salida. Significa que pronto habrá acabado su faena. Empieza por aquí y acaba por allá; y en el camino limpia habitaciones, baño, salón comedor, cocina y lo que va encontrando. Todo requiere un orden y ella lo sabe. Nada que objetar.      Yo esta tarde visité al endocrino. Visita concertada hace unos meses. Por octubre sería. Me ha cambiado unos comprimidos –eucreas por galvus-, él sabrá por qué. ¿Se lo habrá sugerido mi analítica? Para los médicos, un análisis le dice nuestro estado. ¿Qué harían sin él? Antes era otra cosa: “¿Qué le duele?”. “Tome este jarabe”. Ahora es más fácil.      Te lo contaría: Hace unos años visit...

Túnez.

9 febrero 2018  : San Miguel Febres Pensamiento : “Niños que juegan: fuegos artificiales”. F.T.O. Invierno´18  : Túnez       Murcia, las doce menos cuarto, en mi mesa redonda junto al piano. Solo en casa. Cuando supe que era tunecino sentí curiosidad por conocerlo. Y es que yo hablaba de inmigrantes por los nombres genéricos de negros, magrebíes o latinoamericanos, fueran unos de Sudán, de Etiopía o de Mozambique; fueran otros libios, marroquíes o argelinos; o fueran los últimos colombianos, ecuatorianos o chilenos. Para mí, de forma general, todos eran de los unos o de los otros: o negros, o magrebíes o latinoamericanos.       ¡Cómo se reirían ellos cuando comentaran nuestro despiste! “Mauritania no existe para los españoles”, dirían por carta a    familiares o amigos de su país. Como los negros cuando hablaran con otros compatriotas: “En España no cuenta ser de Tanzania, de Gabón, de Kenia o de Angola; a...