2 febrero 2018 : Ntra. Sra. de Candelaria
Presentación del Señor: Fiesta antiquísima de origen oriental. La iglesia de Jerusalén la celebraba ya en el siglo IV, a los cuarenta días de la Epifanía. Una peregrina, que lo cuenta en su famoso diario, dice que “se celebraba con el mayor gozo, como si fuera la misma Pascua”. Desde Jerusalén, la fiesta se propagó a otras iglesias de Oriente y de Occidente.
Invierno´18 :
Murcia, las dos menos cuarto, mala hora de empezar con escrituras. Voy a contar algo que me baila en la cabeza. Si lo dejo en el camino, después lo seguiría: La historia que te cuento sucedió en una isla pequeña del Pacífico, entre Mindanao y Nueva Guinea.
Esta isla, que había pertenecido muchos años a Gran Bretaña, consiguió su independencia por obra y gracia de Su Majestad la Reina Isabel en el año 2000. “Que se cumplan sus deseos”, dijo en el Congreso en acto solemnísimo, ante la insistente petición, ya secular, de sus habitantes.
La isla, cuando se vio libre del yugo británico, se lanzó en tromba a tomar medidas para su autogobierno. Hubo partidos, mítines y elecciones y ganó por mayoría absoluta el Partido KS, que prometía sacar adelante al país, augurando libertades y riquezas para todos sus habitantes.
Cuando hubo nuevo Gobierno, el Ministro del Interior dividió la isla en veinte Comunidades, que se correspondían con otras tantas Comarcas naturales. Cada Comunidad estaba regida por un minigobierno con Presidente y Consejeros, equivalentes a los Ministros del Gobierno Central.
En una de estas Comunidades hubo pronto una revuelta separatista que a punto estuvo de acabar con el integrismo anterior. La Comunidad a que nos referimos se llamaba Kénsington, nombre que -ironías de la vida- recordaba a un barrio famoso londinense donde se hallaban los célebres Kénsington Garden, el Victoria Museum y el Imperial Institute.
Su Presidente, nacionalista a ultranza, solo esperaba la ocasión de mostrar su anhelo de independencia. El cual Presidente, como es natural, era observado en sus movimientos y en sus palabras por otras fuerzas del Gobierno regional, si no tan numerosas en escaños sí queridas y apoyadas por muchos habitantes menos progresistas que aceptaban la sociedad que habían heredado de sus ancestros.
-Como me llaman, seguiré luego-.
Adivinanza
Verde me crié, -rubio me cortaron, -duro me molieron, -blanco me amasaron.
La solución, mañana. Ayer: Rábano.
Francisco Tomás Ortuño
Comentarios
Publicar un comentario