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Kensington. Continuación_1.

3 febrero 2018 : San Óscar.
Obispo de Hamburgo. Fue designado por el Papa Gregorio IV como legado para las tierras del norte de Europa. Anunció el Evangelio en Dinamarca y Suecia, consolidó allí la iglesia, y tras vencer muchas dificultades, murió en Brena el año 865.
Invierno´18 : Continuación  
     Murcia, las once y media, en mi estudio de invierno. Creo que solo en casa. Mamá y Lina salieron al mercado. Creo que vienen a comer Miguel, María José, Alba y Miguel Ángel. Digo dos veces “creo” porque seguro no hay nada.
     -Seguro es que contabas ayer la historia de una isla separada de la Gran Bretaña. Y que ya podía ser Gibraltar.
     -Verás como llega, Isidoro: todo en la vida tiene su fecha de caducidad, y hasta que no le llega no hay fuerza humana que lo consiga. Si fuera a ser mañana, hoy se reunirían los lores ingleses con la Reina para acordar el traspaso de poderes.
     -¡Hombre!, tampoco tan deprisa, que desde 1713 ya hubo tiempo de devolver el Peñón y no lo han hecho.
     -Pues si tuviera que ser mañana, algo ocurriría para que llamaran a Felipe VI y le dieran las llaves de Gibraltar. “Ahí lo tenéis, que es vuestro”, le dirían. “Pero…”. “No hay peros que valgan, que trescientos años ya es suficiente”.
     Y el Rey, feliz como si hubiera ganado la Invencible que perdió su homónimo Segundo, llamaría a Rajoy y a su Gobierno para decir: “Señor Presidente, Señores Diputados y Senadores: Hoy es un día grande para España: Gibraltar vuelve a ser nuestro”.
     -¿Vas a seguir con la historia que contabas ayer?
     -¿De qué iba la historia?
     -De una isla que devolvió la Reina de Inglaterra a sus legítimos dueños por el Pacífico.
     -Ah, sí, ya recuerdo: En ese ambiente tenso, cargado de incertidumbre y desconfianza, nació el terrorismo: un mal día, para asombro de todos, hubo un atentado que costó la vida a un hombre de la calle, padre de familia y de ejemplar conducta ciudadana.
     La alarma había saltado. Se llamaron “Fuerzas Revolucionarias por la Independencia” o FRI. ¿Por qué mataron a esta persona sencilla y querida por sus paisanos? Quizás por sembrar el miedo o por hacerse ver. Pronto la amenaza fue constante a personas que pudieran contribuir a mantener la organización.
     Hubo atracos, secuestros y muertes a quienes no comulgaban con la causa que ellos mantenían. En diversos Ayuntamientos, concejales no nacionalistas, o que se negaban al impuesto que pedían, eran otras tantas víctimas con coche bomba, tiro en la nuca o carta mortal.
     La policía no descansaba por más que aparentara normalidad. “¿Cómo ceder a los caprichos de unos pocos?”. “¿Cómo sucumbir a los dictados de una banda?”. Había que luchar. El Gobierno de la Nación publicó una Orden de perseguir al terrorismo fuera donde fuera y se mostrara como se mostrara.
     El gobierno de Kénsington no vio bien la medida adoptada por el Partido en el poder. Se mostró reticente y en franca rebeldía. Veía quizás que la banda terrorista defendía sus anhelos de independencia y no quería acabar con ella sino, de forma solapada, ayudarla en sus intenciones o permitirla con su silencio.
Continuará.

Adivinanza
Dura por arriba, -dura por abajo, -cabeza de culebra –y patas de lagarto.
La solución, mañana. Ayer, Trigo.

                                             Francisco Tomás Ortuño 

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