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El Psiquiatra.

31 enero 2018 : San Juan Bosco
     Fue ordenado sacerdote y se dedicó esforzadamente a la formación de los adolescentes. Fundó la Congregación  Salesiana. Murió el 31 de Enero de 1888.
Invierno´18 : El Psiquiatra
     Murcia, la una y cuarto, en la habitación que da a la calle salón. Te contaré otro Cuento, que podía llamarse “El Psiquiatra”.
     -Sí, que tus Cuentos me molan mucho.
     Gregorio, por fin, se decidió a visitar al psiquiatra. Ya tiempo que lo pensaba, pero lo había ido dejando para después. La idea de contar al médico, con pelos y señales, lo que ocurría a su mujer había ido madurando lentamente en su cerebro.
     Hasta que un día, sin decírselo a nadie, fue a la consulta de don Nicomedes.
-No soy yo el enfermo -le dijo pronto-; se trata de mi mujer.
     -¿Y qué le pasa a su mujer? –dijo el doctor.
     -Pues que grita por nada, no puede parar, llora a menudo…
     -¿Y a qué puede deberse? –añadió el médico, mirando a Gregorio fijamente-. ¿Fue siempre así?
     -¡Qué va! Antes era un encanto, reía por todo y era dulce como el almíbar; sus ojos miraban con sosiego y la paz era la nota dominante en su interior.
     -¿Y qué pudo cambiarla? –siguió el psiquiatra, arrastrando las palabras.
     -¿A qué cree que vengo a su consulta? Si lo supiera no había venido a verlo. ¿No es usted médico?
     -Sí, pero…
     -¿Pero qué? –respondió Gregorio confundido.
     -Que su comportamiento obedece a algo.
     -¿Y…?
     -¡Cuénteme su vida!
     -¿Mi vida o la de mi mujer? No olvide que la paciente es ella.
     -Cuente, cuente.
     -Pero no sé qué quiere que cuente. No sé si me he explicado bien, doctor, vengo por mi Señora, que está de un humor que le tengo miedo.
-Cuente, siga.
-Mire, es entrar yo a la casa y ya está con el hacha levantada; no hago nada que para ella esté bien; no digo nada que no la enfurezca; si enciendo el televisor, quiere apagarlo; si pongo música, le molesta; si entro, mal; si salgo, peor; ¿me va comprendiendo?
Continuará
Adivinanza
-Bonito traje emplumado, -y en la boca un gran bolsillo, -que cuando sale a la mar, -se llena de pececillos.
La solución, mañana. Ayer: Loro
                                             Francisco Tomás Ortuño

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