Sigo contando… De oportunismos
Preguntaron en un Concurso qué era el Greco, además de pintor. Unos dijeron que ceramista; otros que arquitecto; que retratista otros. Se trataba de escultor, y hasta mostraron figuras humanas hechas por él. Y es que, suele pasar, las personas que destacan en un campo, por lo general, son virtuosos en otros que no se conocen.
Esto ocurrió a Newton, que aparte sus Leyes de la Gravitación Universal, construyó un molino de viento; fabricó un reloj que daba las horas, las medias y los cuartos; fue Inspector de la Casa de la Moneda en Londres; explicó el fenómeno de las mareas, la descomposición de la luz y muchas cosas más.
¿Mentes privilegiadas? Creo que, más bien, fueron mentes oportunistas. La Humanidad es como un paquidermo que caminara sin cesar en una dirección guiado por un Ser Supremo. En la Humanidad van apareciendo cosas nuevas para sorpresa y asombro de los que viven en ese instante. Es su momento de aparecer. Y los que ven primero el hallazgo se atribuyen su paternidad. Luego figurarán en los libros de Historia como sus creadores.
¿Qué pasó con el descubrimiento de América? ¿Qué con la primera vuelta a la Tierra por Elcano en 1522, o la llegada del hombre a la Luna en 1969? No era mérito de nadie. Era simplemente la oportunidad que no tuvieron otros que fueron antes o que vendrían después. Era cuestión de oportunismo.
Han llamado a la puerta. Era una vecina preguntando por mi mujer. ¿Cómo sigo yo escribiendo ahora de lo que antes escribía? Mi vecina ha cortado mi pensamiento. ¿Será que no convenía seguir y el Jefe se valió de tal treta, argucia o estratagema para que yo parara? Que el supremo Hacedor, que nos gobierna, tiene muchas formas de hacernos creer que lo que hacemos son decisiones nuestras.
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