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Años bisiestos.

Murcia, 1 Abril 2017

Sigo contando…  Años bisiestos

     -El año pasado, como sabes, fue bisiesto. El mes de febrero tuvo veintinueve días. Cada cuatro años tiene un día más.
-¿Y a qué se debe que los años bisiestos tengan 29 días?
-La Tierra tarda en dar una vuelta al Sol trescientos sesenta y cinco días y seis horas. Así que, cada cuatro años se cuenta un día más por las horas que pasan. Fueron bisiestos los años cuatro, ocho, doce, dieciséis…, es decir, los múltiplos de cuatro.
-¿Y cómo saber si un número es múltiplo de cuatro, Ernesto?
-Si las dos últimas cifras son ceros o múltiplos de cuatro, ese número será también múltiplo de cuatro. Por ejemplo: el año 2016 fue bisiesto porque 16 es múltiplo de cuatro –cuatro por cuatro, dieciséis-; en cambio, este año no es bisiesto, porque 17 no es múltiplo de cuatro.
-¿Y el año 2040, será bisiesto?
-Pues sí, Lucas, el año 2040 será bisiesto porque cuarenta es múltiplo de cuatro: cuatro por diez igual a cuarenta.
-Es curioso, ¿verdad? Así sabemos que el año 718, que empezó la Reconquista, no fue bisiesto; que el 1492, cuando Colón descubrió América, sí fue bisiesto y el 1571, cuando tuvo lugar la batalla de Lepanto, febrero tuvo 28 días.
-Exacto, querido Watson.

     -Para saber de qué siglo es un año no tienes más que suprimir las dos últimas cifras y a la cantidad que te queda a la izquierda, sumarle uno. Por ejemplo: 2017 es del siglo XXI; 30.492 es del siglo CCCV y el año cuarenta fue del siglo I.
-¿Y el año cien?
-El año cien, según esta regla, sería del siglo segundo, pero debe de ser una excepción, porque si empezamos a contar nuestra Era en el año uno, el cien debe entrar en el siglo primero, como el 2.000 en el siglo XX. ¿Acaso existió el año cero? Vamos a preguntárselo al Google, que todo lo sabe.
-Efectivamente: “El siglo I abarca del uno de enero del año uno al treinta y uno de diciembre del año cien”, dice. Pues yo añado a la Regla de conocer el siglo de cualquier año: “Se suprimen las dos últimas cifras y a la cantidad que queda a la izquierda se añade uno, menos los años acabados en dos ceros”.

La discusión viene de largo: El año 1950 decía ABC en su portada: “Comienza la segunda mitad del siglo XX” –ahí están las hemerotecas-. Y don Ambrosio, médico y Profesor de Ciencias Naturales, nos dijo a los alumnos de Séptimo Curso: “No es verdad, está equivocado; el comienzo de la segunda mitad del siglo XX será el año que viene”. Pensaba don Ambrosio, con buena lógica, que el año cien era todavía del siglo primero y que el siglo II empezaba en el año 101.

Francisco Tomás Ortuño

Comentarios

  1. Un apunte: el año bisiesto como.hoy lo conocemos se introduce en el siglo XVI:

    La desincronización se resolvió solo aproximadamente:, ya que la Tierra no llega al mismo punto de su órbita en exactamente un número entero de días (365) más un cuarto de día. Concretamente, se añaden 44 minutos y 56 segundos de más cada cuatro años, es decir, casi ocho días por milenio. La diferencia se acumula en cada revolución de la Tierra alrededor del Sol, y llegó a ser importante varios siglos después de que Julio César ideara su calendario. De ahí que en el año 1582 d.C., el Papa Gregorio XIII, aconsejado por los astrónomos Christopher Clavius y Luigi Lilio, optara por introducir una reforma que consistía en ajustar los años bisiestos de manera que los años divisibles por cien pero no por cuatrocientos dejasen de tener 366 días. De esta manera se evitaba el desfase que se estaba produciendo al intercalar excesivos años bisiestos, ya que se suprimían tres días cada cuatro siglos.

    Ángel I Tomás Pastor

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  2. ¡Qué orgulloso me siento de que sepas tanto! (A Ángel) El mundo se está perdiendo un gran valor contigo. Tu padre, un abrazo.

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